jueves, 21 de mayo de 2020

- ¿Se puede saber que haces?
- Quiero invitarte a algo.
- ¿Invitarme? ¿Acorralarme en el baño y encerrarme aquí es una invitación? ¡Apártate por favor y déjame salir de aquí!.
- Soy cliente de este local, no seas estúpida conmigo, solo quiero que te sientas bien.
- ¿Pero tu eres gilipollas? ¡Haz el favor de apartarte de la puerta!



Era la encargada de la barra de la terraza, su trabajo consistía en llevar el cambio, controlar el dinero de las cajas y formar los espectáculos de las 'gogos', estaba acostumbrada a tratar con clientes ligeramente bebidos. 
Alvaro se encargaba de su seguridad,  "mi guardaespaldas preferido" así gustaba llamarle, un cuerpo fibroso de casi dos metros, cabeza afeitada, a pesar de unas facciones muy duras, siempre le dedicaba una sonrisa cómplice, como diciendo: "No te preocupes estoy aquí", su sola presencia le daba seguridad en la noche.
Una de esas veladas, mientras él atendía una llamada por el auricular aprovechó la ocasión para ir al baño. Cuando se estaba lavando las manos un tío al que conocía de vista, cliente asiduo que solía dejar muchas consumiciones, tan enormemente grande como pesado, después de afirmar una y otra vez, noche trás noche, que no iba a ser suya nunca, pero con la paciencia y educación que requería su puesto excelentemente pagado ...
Se coló dentro del baño de las mujeres. Cuando se quiso dar cuenta se sintió levantada como una pluma por detrás, de malas maneras la había metido en uno de los pequeños habitáculos del baño.

- ¡Escucha ! Estate calladita si no quieres que me enfade contigo.
Bramó. Ella estaba furiosa, le miró a los ojos con cara de desprecio.
- Me importa un bledo que te enfades conmigo, déjame salir ahora mismo, tú y yo no tenemos nada que hablar y menos de esta forma.
-¡Que te calles de una puta vez!

De un salto se interpuso entre la puerta evitando que pudiera salir. El miedo empezó a invadirla aunque la furia y rabia se fundían en su interior. Debido a su larga experiencia en las relaciones con clientes desfasados, analizó rápidamente sus opciones, o forcejear como una loca e intentar salir, imposible puesto que su cuerpo era la tercera parte del suyo ... o mejor no enfurecerlo más y esperar una oportunidad. Él sacó de su bolsillo trasero una cartera, de ella una bolsita blanca, cogió una tarjeta de plástico, colocó la cartera encima de la tapa del inodoro, abrió la pequeña bolsita y tomó una pequeña cantidad de cristales de cocaína, usó su tarjeta de crédito las fue deshaciendo hasta alinearlas, sonriendo maliciosamente levantó su mirada hacia ella.
Estaba terriblemente asustada mirando fijamente lo que hacía mientras la tenía empotrada contra la pared obstaculizando la puerta para que no pudiera irse.
Construyó dos pequeñas rayas blancas con el polvo obtenido. Se incorporó y pasó la tarjeta por la boca de ella, apartó la cara a destiempo pero un polvo blanco ya había impregnado sus labios, al humedecer sus labios con la lengua una amargura recorrió su garganta e hizo que su lengua perdiera su sensibilidad.

- Me gusta mucho tu lengua pequeña....
Le susurró al oído dejando el rastro de una peste a alcohol que tumbaba. Sacó de su pantalón un billete de 50 €... lo enrolló cuidadosamente.

-¡Toma, esnífa! es muy buena.
- Ya sabes que no me drogo, no quiero.
- Alguna vez tendrás que probarlo... te gustará, no seas niña y esnífa.

Con el billete ya en su mano le miró e imploró con lágrimas en los ojos.
- ¡Por favor, no quiero meterme esa mierda!
- ¡Mira, ya me has cansado! ¡Estoy harto de ser bueno contigo y no recibir nada más que rechazos he insultos por tu parte! ¿Acaso crees que alguien te va a tratar mejor que yo? Además cuando a mi se me antoja una mujer... la consigo y punto. Así que ¡ponte el billete de una puta vez en tu nariz y esnífa!

Su voz empezó a quebrarse... sus ojos le miraron con odio y miedo y las lágrimas se escaparon sobre sus mejillas, no pudo evitarlo. El se ablandó aparentemente, secó las lágrimas con sus grandes dedos y la abrazó mientras susurraba.

- No llores mi pequeña, jamás te haré daño... mientras seas buena conmigo.

En ese momento ella recordó que de su minifalda colgaba el interfono que le mantenía en contacto toda la noche con Alvaro. Tenía tres botones. Uno para llamarle, otro para que ella le hablase a él y otro... para caso de emergencia. 

Levantó la mirada y miró fijamente a su "secuestrador" e intentó poner en su boca las palabras mas dulces que su estado le permitía.

- Lo siento, soy una desagradecida. Le lanzó una sonrisa y empezó a besarle... lamío sus labios con su lengua todo lo húmeda y suave que pudo aguantando el asco que le producía. Le acarició la cara con gesto de ternura.

- Soy tonta, nadie mejor que tu va a cuidar de mi, (Solo con el hedor que salía de aquella garganta oscura una sensación de asco recorrió todo su cuerpo), pasada la sorpresa inicial, la abrazó tan fuerte que estuvo a punto de ahogarla y sin que él se diera cuenta... acercó su mano lentamente al interfono y apretó el localizador.

Cogío el billete y se puso de rodillas delante de la tapa del retrete, giró la cabeza hacia arriba y le sonrió timidamente a lo que él contestó con una sonrisa impregnada en cocaína y alcohol. Esnifó la raya de cocaína y la sintió recorrer todo su cuerpo hasta entrar en el estómago como un cuchillo afilado, originando en ella una pequeña arcada, al incorporarse su sensación de angustia llegó al límite, cuando vió que se había bajado el pantalón y tenía su enorme polla fuera.

Empezó a temblar en su interior, intentando que no se le notara, un mareo se añadió a las arcadas y le pareció entrar en un vacío que se adueñaba de su mente, con un hilo de voz le replicó.

- Tranquilo, métete tu raya, tenemos toda la noche.
Se llevó la mano a su imponente falo y me hizo saber lo orgulloso que se sentía de su cambio de actitud y el 'regalo' que le esperaba por haber complacido su deseo. Se arrodilló ante la taza, haciendo que yo quedara incrustada entre la cisterna y la pared. Una voz al otro lado de la pared se oyó la voz grave de Alvaro.

- ¿Olivia?
- ¡Estoy aquiiiiiiiiiiiiiii!!!

Gritó mientras los nervios se apoderaban de ella y sus ojos estallaron en lágrimas.

- ¡Cállate puta del demonio!.
Se incorporó y rápidamente tapó mi boca.
- ¡Está ocupado joder no molestes!

Gritó con fuerza. En ese momento ella reaccionó y con toda su rabia contenida le metió un rodillazo en toda la polla que le colgaba haciendo que su mano se la llevara a su entrepierna y dejando su boca libre.

- ¡Alvaroooooo ! ¡Estoy aquííí!
- ¡Aparta, furcia!

Rápidamente la incrustó contra la pared mientras él se incorporaba y le cruzó una bofetada que hizo salir de ella un grito inmenso mientras le ardía la mejilla.

-¡ Hijo de putaaaaaaaaaaaa !

Sintió de nuevo un fuerte golpe que la hizo caer al suelo ya que sus piernas temblaban y no aguantaron el peso. Un fuerte golpe se oyó en la puerta, otro y otro más, él la cogió del cuello y la levantó en vilo dejando su cuerpo suspendido en el aire. Sonó un terrible estruendo que hizo que la puerta cayera encima de él... soltando el cuerpo de ella y que fue a parar de nuevo el suelo.

Una luz la iluminó cuando vió a Alvaro allí, a pesar de la situación se sintió increiblemente segura, apenas pudo ver como se abalanzó sobre su verdugo, le propinó una patada en el estómago, sonó como un saco y se quedó tumbado, sobre si mismo, en posición fetal sin poderse mover. Alvaro por fin la cogió en volandas, una flotando entre sus potentes brazos, la levantó como si no hubiese gravedad sacándola del habitáculo. Viendo sus ojos impregnados en lágrimas y su cara roja por las bofetadas que aquel cabrón le había dado, la miró a los ojos y ella vió como algo insólito le pareció ver una lágrima brillante entre aquellas facciones tan duras.

- Mi pequeña. Ya ha pasado todo. Ya está todo bien. No quiero verte llorar mas.

La abrazó fuerte y la cogió en sus brazos ya que sus piernas no reaccionaban. La miró a la cara y secó sus lágrimas mientras le daba un beso la nariz casi con miedo, otro, otro y luego le pasó la lengua por la nariz  Ella le miró extrañada, él nunca había hecho eso, la soltó y la metió en el retrete de al lado, antes de cerrar la puerta.

- Quédate aquí, no te muevas.
Cogió el intérfono y avisó a sus dos compañeros.
- ¡Venir al baño de la terraza!

Jamás nadie le había oído dar una orden así, aun siendo el jefe de seguridad, siempre hablaba con dulzura a sus compañeros. Sus pasos se acercaron al retrete de al lado. Se podían sentir sus zancadas fuertes pisando el suelo. Ella sintió de repente caer en otro mareo era como si de repente toda la rabia le hubiera salido a flote, una voz atronadora sonó en los lavabos.

-¡¿La has drogado?!
Se oyó un golpe seco.
-!Dime hijo de puta! ¿La has drogado? Se oyó como Alvaro golpeaba algo, a cada golpe un gruñido, se le oyó llorar por primera vez, se oyó como su voz normalmente imperturbable temblaba de rabia.
-Ahora vas a saber lo que es estar drogado.

sábado, 25 de abril de 2020

Olga estaba delante del ordenador, chafardeando las novedades de su grupo de Facebook, llevaba media hora pero no estaba sola, le acompañaba una botella de tekila, la noche estaba resultando aburrida, de repente, simultaneamente le aparecieron tres privados, contestó con educación siguiendo el protocolo del orden de llegada de los mensajes y fue contestando uno por uno, las conversaciónes no eran ni llamativas ni originales, uno le preguntó solicito por sus pies, otro por su estado civil, dirección postal y si estaba sola, sentada o acostada, otro quiso saber sobre su edad, salario y medidas del busto, dándole todos sus nicks del skype y el número de teléfono movil, intentaban captar su atención con preguntas y ambiguedades, estaba a punto de salir hastiada, de repente en el margen superior derecho un aviso le marcaba un privado ....
Mientrás expandía mecanicamente la ventanita, pensó, otro pesado mas (mas de lo mismo pensó), ¿cuál seria su estrategia para llamarle la atención? esta vez al menos hubo un 'hola' cordial, esta vez fue ella la que se interesó por el nombre, puesto que no estaban hablando de nada, por cortesía intercambiaron sus nombres, pero al decirle el nombre Slater, se le abrieron los ojos como platos, no podía ser, ese nombre lo asociaba con muy buenos recuerdos por dos personas muy cercanas y que curiosamente se llamaban así, por otra parte la rareza del nombre hace sea una curiosa e intrigante casualidad, uno era un amigo con el que hubo muchas risas y complicidades que desembocaron en la cama, una sola e inolvidable vez, luego se perdieron el rastro.
Se lo hizo saber a su interlocutor, ante esta casualidad èl le preguntó si el nombre era como la etiqueta que marcaba comportamientos futuros, en base a conocimientos pasados, una especie de llave que abría o cerraba su interior, Olga le mintió diciendo que nunca tuvo amantes llamados Slater, no quería ponerselo tan facil, quería probar como era realmente.

Se revelaron amantes de la literatura y decidieron crear un relato a partir de las conclusiones que sacaban el uno del otro de su pequeña charla. Slater recopiló la primera parte que hemos leido hasta aquí y Olga le fue recriminando que lo rellenarar con tantas cosas de su cosecha.

-Slater: es un relato, no lo chafes era una mera ensoñación.
-Olga: ah vale, tienes razón, me quedaré con esta coincidencia.

Pero se quedó muy pensativa.
Sonó el timbre de la puerta, se levantó de la silla y abrió la puerta, un repartidor de butano estaba al otro lado con una botella al hombro, llevaba una etiqueta bordada en el mono naranja en la que se podía leer 'Slater', se quedó tan traspuesta que dejó que le dejase la botella con el aturdimiento (ella tiene gas, pero bueno) y volvió dando traspiés hasta su estudio, aquel repartidor le recordó a alguien que podia ser una persona que conocio dias atras en el mercado y que muy amablemente le dio una agradable conversacion mientras esperaban en el exterior del super por lo del confinamiento, le gustaba la literatura y escribía por lo que ella le prestó atención.
¿Qué estaba pasando?

Ahora de nuevo frente su teclado, hablando con un desconocido, que también decía llamarse Slater, entonces sucedió algo francamente misterioso, le vino un flash de su profesora de literatura, le enseñaba que los puntos suspensivos eran como un comodín en los que se podía uno imaginar cualquier cosa, un recurso que indicaba el paso del tiempo. No se porque pensó en 4 de esos puntos gigantes en su mente.

-Slater: ....
Sin escribir nada más
-Olga: ¿Mierda me lees la mente? ¿Cómo has sabido que pensaba en 4 puntos suspensivos? ¿Cómo lo has sabido?
-Slater: Porque sabía que pensabas en ellos
-Olga: es verdad, confesó.

Quedó extrañada y a la vez intrigada, su desconfianza le llevó a pensar en algún conocido de su círculo íntimo, que le estuviese gastándo una broma macabra, pero eso no la libraba de su ambiciosa curiosidad. Siguieron con una bonita y agil conversacion, en la que sin preguntas directas, supieron informacion uno del otro y hasta se escapó alguna sonora carcajada, surgió espontaneamente, dos totales desconocidos que sin embargo se conocian sin saber como, ella empezó a bromear, abriendo las barreras que siempre acostumbraba a colocar.

Pero Slater no queria impresionarla, no estaba interesado en gustarle, mas bien al contrario, le colocaba contestaciones que rozaban la indiscreción, o hacía parodias de si mismo, pero todo lo que allí se escribía se transformaba en giros divertidos, el mundo paralelo se fue abriendo y Slater solo disfrutaba leyendo lo que Olga escribía y ella estaba encantada con cada frase que emergía de aquella pantalla, se utilizó alguna tecnica chatera que otra, para desvelar secretos el uno del otro, para saber que tenia un blog olvidado, muy íntimo y publicado en Internet, vendiendo futuro literario del bueno.
Quizás ese desinterés aparente de Slater, empeñado en no gustar a Olga era lo que a ella le atrajo y le hizo seguir gustosa esa conversacion.
Slater se comportaba con la seguridad y el descaro de conocerla de antemano, Olga no coqueteaba con Slater pero a el le gustaba saber que ella estaba intentando seducirle y quizás a ella tambien en sus respectivos escudos de ironías e indiferencias, pero enganchados freneticamente a sus respectivos ordenadores. 
Olga es una persona cansada de la mentira y las tonterias de las palabras y frases comodín que se dicen a todas cuando solo lo que persiguen es obtener una dirección de skype para cam, fotos o una llamada telefónica.
De modo que Olga le hizo creer sin mucho empeño que llevaba unas bragas altas de abuela y que era monja de clausura para matar el elemento externo de la pasión pero ni con esas dejaron de hablar mientras el exterior se difuminaba en sombras.
Slater también misteriosamente acertó su color favorito (verde) y entonces ella dejó que su imaginación volará indicandole el color de su cabello (rubio) y el color de su piel y en lo bien que qedaba el contraste que representaba dicho color.
De repente y sin saber como se vio jugando con el, hablando de los colores de ropa (tangas para él), era un 'hombre' que se le va a hacer, imaginaba mejor los colores en forma de tangas ...
Pero ya había caído en su trampa taimada,y sin saber como acabó disfrutando al describir sus actuales braguitas de color negro y encajes.
Acabaron decribiéndose el uno al otro, el como hombre, tramposo por naturaleza no se fijo en las normas y dejó que la conversación fuera expandiendose como el agua en una cesta de mimbre recorriendo todos los rincones inexplorados.
Olga dejó que Slater siguiera hablándole del tono blanquecino de su piel y fantasear con todas las posibles combinaciones de su piel con los colores del arco iris, menos el amarillo se apresuró a decir, para luego echarle el jarro de agua fria y decirle que no estaba en ropa interior ni mucho menos, le gustaba hacerle padecer (era mujer), aunque ya sabía preocupada que no estaba con un hombre normal y sus sueños serian los suyos, si no ponía remedio, era un don y una maldición, al fin y al cabo se llamaba Slater y no estaba dispuesta que ese nombre decayese en su favorable percepción.
No se si los sufridos lectores sacarán la conlusión de si estuvo acertado seguir la historia de dos niks que un miércoles por la tarde coincideron en un chat.
Dos extraños no tan extraños, que tal vez nunca mas juntarian sus vidas pero compartieron un relato, que una vez desarrollado en 200 páginas, se convertiria en premio Planeta, un Best Seller de éxito titulado 'Confinados en un Chat'.
200.000 € de premio con los cuales Slater tiene un problema, aparte de que el 55 % se lo lleva crudo Hacienda, Slater quiere encontrar desesperadamente a la chica de las bragas verde oliva, para darle su parte y sentirse bien, pero solo sabe que Olga es una buena profesora que siempre resuelve los problemas de sus alumnos, tiene un plan infalible, de momento se ha disfrazado de butanero, con su nombre en el mono naranja de trabajo, va casa por casa hasta que encuentre a Olga.
Olga que paseando encontró ese libro en un centro comercial y vió su tremendo éxito, pensó que haría un esfuerzo y se compraria unas braguitas verdes y se haría llamar a partir de ahora Olga (su nombre real es Minerva)
Olga la de las bragas verdes
Desde hace algún tiempo cuando abre la puerta al butanero (y eso que tiene gas), se abre el albornoz, para que se pueda ver su tanga verde, mientras se ha corrido la voz y todos los butaneros se pelean por ir a entregarle la botella.




Se acumulan en su casa los envases naranja....

miércoles, 15 de abril de 2020

Poca gente en la calle, personas con miradas furtivas, describiendo curvas sin sentido para esquivarse mutuamente, me recuerad un Pin Ball gigante, breves saludos con los ojos, silencios lacerantes y aproximaciones imposibles, colas de personas destacando sobre el gris de las aceras, separados en círculos imaginarios, la cabeza baja, mirándo el suelo, silencio lacerante de muertos, las víctimas mortales lejos, olvidados de todos, sus cuerpos inertes aislados con silicona, no existen para los informativos orwelianos estatales, solo saltos de alegría con los recuperados, cumpleaños bailes, canciones y aplausos en los balcones, la televisión un engaño huidizo de la realidad.

Pero ya no está en ese súpermercado, ya salió, angustiado con la musculatura tensa y encogida, bien pegada a los huesos tratando de digerir ese desayuno de sensaciones nunca antes ingeridas. Las rumia y las mastica bien, ahora es rápido llegar a cualquier parte, puede oir su propia respiración bajo la mascarilla.

Ella sale a recibirlo, que suerte, se dice a si misma, qué suerte la compañía, saberse esperada, quiere decírselo, así con esas palabras, pero no puede, la necesidad de desahogo es tal que no le deja ni sonreír para darle las gracias por estar ahí, dentro de su casa salvadora, al lado de la línea segura de la vida.

Esa línea separa el dentro del fuera, es la última parte del plan, una línea en la que a él le toca jugar fuera, ella juega dentro, recibiendo todo lo desinfectado, sacando las lechugas de la bolsa en la que estaban envasadas o trayendo los botes abiertos para derramar su contenido dentro. Su terreno es el limpio, el de él es el posible contaminado, el mortal.

- ¿Había mucha cola? 

- Más de la que esperaba.

- ¿Iban todos protegidos?

- Un poco de todo, unos tapados como moros y otros totalmente relajados, sin mascarillas ni nada, yo cogí los guantes nada mas entrar.

Se saca la ropa y la deja en una caja de cartón en el descansillo antes de traspasar la puerta, pueden verlo los vecinos pero da igual, la prioridad es mantener un espacio seguro detras de la puerta de entrada, calzoncillos, calcetines aterrizan por encima y por último las deportivas que van a otra caja de plástico, como si fuera la cámara de descompresión de una nave espacial. Pasa desnudo por delante mientras ella le mira divertida mientras cierra la puerta y se acerca al baño, ya cogerán las cajas mañana para meter su contenido directamente en la lavadora.

Ella limpia las verduras con un chorro de agua caliente, los envases, plátanos y manzanas, mientras él frota su piel, mirando como le cae el agua sobre el pelo y se escurre por todo el cuerpo.



- Pues quién sabe. ¡Quién sabe nada! 

Suspira ella mientras sale de la cocina corriendo no quiere perderse el momento en el que el salga de la ducha, quiere estar ahí antes de que empiece a vestirse, le apetece verle y ver como le crece misteriosamente el mástil ajeno a la cuarentena de su dueño, mientras ella lo mira fijamente, divertida y con descaro, le pregunta a sus recuerdos por su sabor, pero tiene algo segura, de momento, beso en la boca es tabú y eso le hace padecer mas la prisión, es imposible controlarlo todo, pero por lo menos podrá tocar partes ahora ya no contaminadas, las mas ocultas ..... desde la seguridad de la línea que delimita el dentro.

Ella se queda más tranquila, dentro de la intranquilidad......

jueves, 26 de marzo de 2020

-Entré de puntillas sin hacer ruido. 
-No se como estaban las llaves de su apartamento en mi bolsillo derecho de la gabardina, ni porqué la dirección estaba escrita en mi antebrazo con tinta indeleble. 
-Dejé la maleta en la entrada. 
-Atravesé el pasillo como si me conociera la distribución de la casa de memoria y la encontré a ella, de espaldas, afanándose en la corrección de unos textos en el ordenador. 
-Me quedé un buen rato apoyado en el marco de la puerta admirándola, su espalda se movía acompasadamente mientras hablaba sola y tecleaba con rapidez. 
-Me acerqué y con la mano izquierda tapé sus ojos. 
-Fue curiosa su reacción, no dió un respingo, ni gritó, parecía que lo estuviera esperando. 
-Luego .... noté como sonreía. 
-Puse mi boca entre su cuello y su oído y siseé para que guardara silencio. 
-Metí mi mano derecha debajo de su blusa blanca y alcancé la tela de su sujetador con los dedos, recorrí brevemente aquellos pechos turgentes, siguiendo el acabado de su lencería, acaricié su piel colando dos dedos bajo la tela..... suspiró levemente. 
-A través de su cuello y el escote abierto me llegó una tibia ola de calor, procedente de su cuerpo, sus mejillas estaban encendidas y las aletas de la nariz temblaban como mis piernas ahora, ¡Dios como la quería! ...... me incliné por detrás para besarla y no pude reprimir mi curiosidad para leer lo que estaba escribiendo con tanto ahínco. 
-Di un salto hacia atrás asustado, el texto empezaba así: 

 "Entré de puntillas sin hacer ruido. No se como habían aparecido las llaves de su apartamento en mi bolsillo de la gabardina, ni porqué la dirección estaba escrita en mi antebrazo con tinta indeleble. Dejé la maleta en la entrada. Atravesé el pasillo como si me conociera la distribución de la casa de memoria y la encontré, de espaldas, afanándose en la corrección de unos textos en el ordenador. Me quedé un buen rato apoyado en el marco de la puerta admirándola, su espalda se movía acompasadamente mientras hablaba sola y tecleaba con rapidez." 

-De este modo tan cruel comprendí con horror que no existía, era un personaje producto de una mente alambicada, pero ya era un poco tarde solo pude sentir el mazazo de 2 teclas sobre mi piel como un tatuaje infernal.... 
CTRL+Z y ya no recuerdo nada más, solo que ... entré de puntillas sin hacer ruido ......


miércoles, 25 de marzo de 2020


Blooodninja: Wapa, tuve una noche dura, así que tratame bien, ¿ok? 
BritneySpears14: Ok. 
Bloodninja: Sácate los pantalones, dale. BritneySpears14: Me saco los pantalones solamente para vd, Bloodninja. 
Bloodninja: Uy si!, bien, bien. Yo me pongo mi túnica y mi sombrero de mago. 
BritneySpears14: Oh, me gusta jugar a los disfraces. Bloodninja: A mi también, tesoro. 
BritneySpears14: Te beso suavemente en el torax. Bloodninja: Yo invoco EROTISMO Lvl. 3. Te conviertes en una mujer realmente hermosa. 
BritneySpears14: Ey… 
Bloodninja: Medito para recuperar mi maná, antes de invocar a PIJA DEL INFINITO Lvl. 8. 
BritneySpears14: Es gracioso, todavía no la veo. Bloodninja: Gasto mis reservas de maná para invocar La Poderosa Cogida de la Superioridad. BritneySpears14: Este es el peor cibersexo que he tenido. Esto es ridículo. 
Bloodninja: No me jodas ****, yo soy el hechicero más poderoso de estas tierras. 
Bloodninja: Te robo el alma e invoco RELÁMPAGO Lvl. 1,000,000 Tu cuerpo explota en una fina niebla sangrienta, porque eres solamente un Druida Lvl. 2. BritneySpears14: No me escribas nunca más, gilipollas. 
Bloodninja: Los Robots intentan perforar mi cerebro, pero mi escudo del rayo los rechaza e infringe Daño sobre Ataque, dejando a los Robots como llameantes pilas de metal. 
Bloodninja: El Rey Arturo me felicita por destruir al ejército maligno de Robots de las Repúblicas Socialistas del Dr. Robotnik’s. La guerra fría termina. Trump me roba el crédito, y hace creer que todo es por su causa. 
Bloodninja: ¿Sigues ahí preciosa?, creo que me estoy poniendo duro. 
Bloodninja: ¿Preciosaaaa? 
---oooOooo---

Bloodninja:: Bueno wapa, nos tenemos que apurar, no sé cuanto tiempo puedo aguantar, estoy preparado para vos. 
j_gurli3: Está bien. Bueno, yo soy una colegiala japonesa, ¿tu qué eres? 
Bloodninja:: Un Rinoceronte. Al menos así me siento. j_gurli3: Jaja, bueno empecemos. 
j_gurli3: Te acaricio el pelo, mientras te beso en el cuello. 
Bloodninja::Golpeo el suelo, y rebuzno para avisarte que estás entrando en mi territorio de apareamiento. j_gurli3: Jaja, ¿sabes que esto me está calentando? j_gurli3: Empiezo a desabrocharte la camisa. Bloodninja:: Los Rinocerontes no usan camisa. j_gurli3: No, realmente no eres un Rinoceronte, es parte del juego. 
Bloodninja:: Los Rinocerontes no juegan. Ellos directamente te rompen el orto. 
j_gurli3: Basta, ya fue, ahora en serio. 
Bloodninja:: No hay nada más serio que un Rinoceronte a punto de romperte el orto. Bloodninja:: Piso fuerte, el polvo se arremolina alrededor de mis pies recubiertos de cuero duro. j_gurli3: Vale, basta. 
Bloodninja:: Las ventanas nasales aletean, bajo la cabeza. Mi cuerno, como un fálico símbolo de mi poderosa virilidad, es lo último que ves antes de que nuestros cráneos choquen, aunque solo el mío es el victorioso. Te conviertes en una roja muñeca de trapo suspendida en el aire sobre mi poderoso cuerno. Bloodninja:: Joder, que caliente estoy ahora. 
---oooOooo---


BritneySpears14: Vale, ¿estás listo? 
eminemBNJA: Sí, estoy listo. 
BritneySpears14: Me gusta tu música Em, jajaja. eminemBNJA: Jaja, sí, la escribo para las mujeres. BritneySpears14: Mmm, a nosotras nos gusta mucho, dejame que te muestre. 
BritneySpears14: Te saco los pantalones lentamente, y te masajeo los músculos, mmm están duros. eminemBNJA: Eso me gusta mucho. Yo me pongo mi túnica y mi sombrero de mago. 
BritneySpears14: ¡¿Pero qué coño?! Te dije que no me escribieras. 
eminemBNJA: Que cagada 
BritneySpears14: Te juro que si me vuelves a escribir te voy a denunciar, voy a dar tu IP a la policía y voy a decir que me estás mandando cosas de pedofilia, pedazo de gilipollas. 
eminemBNJA: Que cagada. 
eminemBNJA: Mierda, voy a tener que apuntarles los nombres o algo...
---oooOooo---  

Mariozord: Hola... 
Lau: Hola, ¿quien eres? 
Mariozord: Maaaariozzzord y ¿tú? 
Lau: Laura, pero como verás me dicen Lau. 
Lau: ¿Cómo conseguiste mi skipe? 
Mariozord: en www.badoo.com, ví tu foto y te agregué para que fantaseasemos juntos. 
Lau: Jajaja, ¿te gusta fantasear con el sexo? Mariozord: No sé, es la primera vez que entro ahí, nunca lo hice... 
Lau: Ok, yo te explico como funciona. 
Lau: A ver... create un personaje, y yo otro, ¿ok? Mariozord: Listo, soy un bebé... 
Lau: Un bebé, mmmm, bueno, entonces yo soy tu mamá..¿listo? 
Mariozord: Listo, empiezas y te voy siguiendo, así poco a poco voy cogiendole el rollo. 
Lau: Ok, a ver, ¿mi bebito lindo quiere teta? Mariozord: gugudada baaaabaaaaa guuuudududaaaaameeee bubuuuu 
Lau: Jajaja, ¿y quiere teta el bebito hermoso? Mariozord: daduudaaaa guuumabaaaa dadaaaaa buuuuumiiiidiidaaaaa 
Lau: ? 
Mariozord: dagadaaaa duuuuuboooomamaaaaaa gugudadaaaaaaaaaa 
Lau: Bueno, pero puedes hablar también... Mariozord: nooo pod que loz dedez no hablam... 
Lau: Bueno, pero es que si no hablas no tiene gracia, cambiemos personajes... 
Lau: Elige otro, asi que vamos de nuevo... 
Mariozord: Ok, soy un ciego... 
Lau: Bueno, entonces yo seré tu esclava, ¿ok? Mariozord: loaihdlIUHWLqindljansliuxo QNLIUBDWNiubdliub5483741 
Lau: ¿Señor qué le sirvo para la cena? 
Mariozord: aliouashlsiuhaliushliahusli husliuhasliuhaoia;oaoisn oiss e4f384wea3984f94awe394f3a4w88ef  
Lau: ¿Eh? ¿Pero que coño haces? 
Mariozord: Soy ciego... 
Lau: ¿Y? 
Mariozord: Que los ciegos no podemos escribir... 
Lau: Dios... 
Lau: Ya me estoy molestando, eres bastante idiota... Mariozord: No, plis, no, otra oportunidad... Mariozord: Vamos de nuevo con lo del bebé y esta vez lo hago bien... 
Lau: Mmm, bueno una vez más... 
Lau: Empiezo yo, ¿Cómo anda mi bebito lindo? Mariozord: Meeeem mamá 
Lau: ¿Quiere mema el bebé? 
Mariozord: ziiiiii mami 
Lau: ¿Se hizo popito el bebé? 
Mariozord: Ziiii mami 
Lau: ¿Quiere que lo cambie el bebitoo? 
Mariozord: Nooooo mami. 
Lau: ¿Cómo es que no quieres que te cambie? Mariozord: No mami, no quiero... 
Lau: Bueno ya, dejame que te cambie... 
Mariozord: ¡Te he dicho que NO! 
Lau: ¿Por? Mariozord: Porque se siente el culo calentito con la caquita... 
Lau: Pero que asqueroso eres... yo contigo no chateo más... 
Mariozord: Va, no seas tan exigente, esperame 5 minutos que voy al baño a lavarme el culo y probamos de nuevo... 
Lau: Eres repugnante, ¡adios! 
Mariozord: Bue… tau mama mezoz ^^ 
“Lau puede ser que no responda ya que su estado es offline” 
Mariozord: La **** madre, me quedé huérfano.
---oooOooo--- 

Mariozord: Buenas... 
Anita 90-60-90: Hola, ¿Qué tal? 
Mariozord: Bien bien, te agregué de la página de contactos... 
Anita 90-60-90: Está bien, para eso puse mi e-mail... Mariozord: Oye, pero antes te hago una pregunta, estoy intrigado ¿Cómo es Papá Noel? 
Anita 90-60-90: ¡¿Papá Noel?! 
Anita 90-60-90: ¿Qué tengo que ver yo con Papá Noel? 
Mariozord: ¿No vives con allá en el Polo Norte? 
Anita 90-60-90: ¿? Yo no vivo en el Polo Norte... Mariozord: Entonces tienes mal tus coordenadas mujer, que tonta... 
Anita 90-60-90: ¿¿¿Mis queeé??? 
Mariozord: Tus coordenadas, 90-60-90 según el Google Earth vives en el Polo Norte... 
Anita 90-60-90: Jajaja, estúpido no son coordenadas, son mis medidas.
Mariozord: ¿Medidas de qué? ¿Eres una enana? ¡¡ Ya lo creo que conoces a Papa Noel !! ¡Mentirosa! ¡¡¡ERES UNA DE SUS ENANAS!!! 
Anita 90-60-90: Noooo, no, que tonto, mis medidas de pechos, cintura y culo... 
Mariozord: Aaaaaaa ¿y en qué unidades se miden? 
Anita 90-60-90: En centímetros... 
Mariozord: Uuuah mujer, te deben doler las tetas.
Anita 90-60-90: No, no estoy indispuesta todavía. 
Mariozord: No lo digo por eso, me imagino que con 90 centímetros de teta te las debes destrozar a golpes contra las rodillas cuando vas caminando... 
Anita 90-60-90: Jajaja, eres muy gracioso, pero espero que no lo digas en serio... 
Mariozord: Naaaa era un chiste, volvamos a lo del sexo virtual... 
Anita 90-60-90: ok, dale, ¿Qué personaje quieres ser? 
Mariozord: ¡BATMAN! ¡Wiiiiiii siempre quise ser como él! 
Anita 90-60-90: Ahh que bien, buenísimo, entonces yo soy Catwoman. 
Mariozord: Naaa, Catwoman no, ¡mejor eres ROBIN! Anita 90-60-90: ¿Robin? Pero es hombre y yo soy mujer... 
Mariozord: Vale, ¿qué tiene que ver? es una fantasía solamente... 
Anita 90-60-90: Bueno, vale, no importa no quiero discutir .... ¡BATMAN! ¡Desnúdate! ¡Déjame ver ese murciélago! 
Mariozord: A la orden archicompañero! ¡Vamos al batmovil! 
Anita 90-60-90: Santos recórcholis Batman, ¡qué pedazo de pito! 
Mariozord: Y no sabés como vas a gritar **** de mierda cuando te rompa la baticueva! 
Anita 90-60-90: ... Mira Mariozord, esto no me excita, no quiero ser hombre, prefiero ser mujer... 
Anita 90-60-90: Voy a ser... mmmm... ¡Scarlett Johanson! 
Mariozord: Bueniiiísimo, entonces ¡soy Cuki! 
Anita 90-60-90: ¿¿¿Quien??? 
Mariozord: ¡Cuki!, el pekines que se le acabó muriendo. 
Anita 90-60-90: Mira casi que lo dejamos, eres un estúpido, mejor vete al Portal de las Mascotas a buscar novia. 
“Anita puede que no responda, su estado es offline” Mariozord: Santos recórcholis Batman, te han dejado solo de nuevo.

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