lunes, 10 de abril de 2017

Maldita bici

Despues de pasar toda la mañana en la playa, cogiendo conchas, haciendo snorkel hasta agotarnos y recuperando la temperatura robada por el agua cristalina, retozando entre la arena, blanca como nacar molido, horas juntos que pasaban volando hasta la hora de comer.

Otras veces saltabamos desde las rocas en trampolines improvisados, siempre se tiraba ella primero y se reía mientras me lo pensaba

-¡Vamos gallina! 

Luego por la tarde nos juntabamos con mi hermana y el suyo y jugabamos al tenis en una pista de hierba improvisada con dos cuerdas atadas a dos árboles, al final siempre con una excusa, saltabamos la cuerda y empezabamos una batalla, ella se colgaba del cuello y dejaba todo su peso hasta que los dos rodabamos entre las flores, cuando con su contacto yo me azoraba, entonces explotaban sus risas sinceras y me apretaba mas.   


La rutina siempre era la misma, antes de ponerse el sol me pedía que la llevase en bici a su apartamento, cosa que por un lado me encantaba pero por otro odiaba por sus peligrosas ocurrencias, se sentaba delante en el manillar o en la barra con las 2 piernas hacia fuera y se cogía a mis antebrazos, pero luego se soltaba y extendía los brazos en cruz y se ponía a gritar:

- ¡Mira como el Titanic, soy la Winslet!
- ¡Igualita, pero cógete al manillar anda que nos vamos a matar!

Entonces ibamos descontrolados sin ningún tipo de equilibrio hasta que decidía volverse a coger al manillar e ibamos hablando despreocupados, de repente me decía:

- ¿Venga no puedes ir mas rápido? ¿Quieres que pedalee yo?

Yo caía en la trampa y aceleraba, entonces ella se reclinaba sobre el pecho y apoyaba su cara sobre mi pecho y yo no podía disimular la fuerza de mi respiración, mitad por el esfuerzo, mitad por su espalda apoyada sobre mi pecho. Entonces ella me miraba encendía sus ojos y ponía su sonrisa mas pícara.

- ¿Por qué resoplas así acaso te gusto un poquito?
- No te creas me gustas lo normal, lo que pasa es que pesas mucho. 

Entonces se callaba enigmáticamente pero yo sabía que estaba totalmente picada. Aquella soleada tarde de agosto era especialmente calurosa y mi camiseta enseguida se empapó por el sudor.
Me miró desde su posición y bajando la voz me dijo.

- Estas muy sudado ¡Quítate la camiseta anda! que me estas mojando la mía.

Ella llevaba una camiseta negra, su color preferido con mi sudor se la había mojado también. Pero me di cuenta de una cosa, ella también respiraba con dificultad y cosa curiosa parecía concentrada no sonreía como siempre.

Paramos entre unos árboles, me quité la camiseta y ella dobló cuidadosamente la suya y la puso las dos debajo de su trasero, era la primera vez que la veía con sujetador, (negro por supuesto).

Me pidió ir por el camino de tierra para no cruzarnos con nadie y esta vez subió sus antebrazos hasta mi cuello, ahora con su espalda desnuda sobre mi pecho mi corazón batía como un tambor y notaba como su mejilla apoyada entre mis hombros se movía ritmicamente al compás de mis latidos, mi respiración ahora incontrolada se estrellaba ritmicamente contra su melena rubia y ella aún se apretaba más y sus dedos se estrechaban en mi cuello.

No podía pedalear en aquel estado y ella la verdad es que no ayudaba mucho.
Estaba totalmente sudoroso pedaleando, pero era como un molinillo notaba que no avanzabamos nada... 

Pero esta vez ella no me recriminó la velocidad, yo veía como sus pechos se movían al compás de nuestras respiraciones y como constantemente se acomodaba en la barra con una especie de contracciones, como si no estuviera cómoda.

- Para por favor que me voy a caer.


Paramos la bici, pero ella no me soltó se giró y tal como estaba me abrazó, buscando mi boca yo la abracé con fuerza y ella hizo como siempre se colgó de mi cuello y subió las piernas hasta que caímos los dos redondos pero esta vez, sus manos fueron a buscar mi pantalón, yo estaba horrorizado porque con toda la situación se descubriría que bajo el mismo yo tenía un cañón que me apuntaba a la cabeza y me daba vergüenza que ella viera que ella con un simple contacto podía dejarme con aquel instrumento en aquel estado.

Pero no hubo burlas, mas bien sorpresa acarició suavemente mi polla sin dejar de mirarla, como hipnotizada ahuecaba la mano para hacerse una idea de su tamaño sin apretarla, lo cual me hacía enloquecer.

- ¿Me dejarías probarla a mi?
- Si, pero yo primero quiero ver tus tetas.
- Vale

Obedeció, se sacó el sujetador y dos hermosas tetas blancas con unos pezoncitos rosados se asomaron al exterior como un resorte, contrastando con el moreno tostado de su piel, las acaricié también muy suavemente y besé aquellos pezones que se estremecían con el contacto de mi lengua.
Ella acercó su cara a mis ingles y apoyó su mejilla en mi muslo, poco a poco fue acercando sus labios hasta que el glande totalmente granate a punto de explotar y sumido en un tembleque constante sentía el alivio de aquella lengua tan dulce que se paseó por su punta su saliva y sus caricias superficiales me hacían enloquecer, hasta que la engulló con lujuria y pude disfrutar de todas las emociones nerviosas que me proporcionaron sus labios carnosos.

Ella temblaba también cuando bajé sus pantalones, sus bragas estaban inundadas, note el calor de su excitación sobre mi cara cuando la acerque entre sus muslos y le devolví la crueldad de sus caricias, hasta que las contracciones le levantaban la espalda del suelo y presionaban los muslos sobre si mismos como si quisieran atrapar algo.

- ¡Acariciamhhehe e ahhhí porffhffhfa!
- ¿Eighht?

No la entendí, ella no podía articular palabra quise contestar pero yo tampoco pude hablar, cuando intentaba hablar me salía un quejido.

Cada vez que la acariciaba sus jadeos se aceleraban mas y se volvían mas profundos lo cuál me excitaba en un círculo virtuoso cuyo final no podía imaginar, provocaba que mi pene se hinchara al ritmo de los latidos de tal forma que me daba la sensación que nunca lo había visto así y al final explotaría.

Luego me abrí paso entre sus muslos, apuntando aquel grueso cañón haciéndose paso en su cueva temblorosa que se iba abriendo obediente en cada embate, hasta que me noté dentro de aquel cuerpo maravilloso que se retorcía a cada movimiento que yo daba como una coreografía estudiada milimetricamente e hicimos el amor por primera vez bajo la sombra de aquel árbol.

Volvimos andando .... apenas podíamos mantenernos de pié por lo tanto quedó descartado subir en aquella bici infernal. Tampoco pude olvidar aquella tarde en mucho tiempo. 

sábado, 1 de abril de 2017

-¿Te puedo pedir un favor? 
Siempre tenía una sonrisa.
- Sabes que si.
- Me gustaría que me llevases a dar de comer a las palomas

Allí estaban ellas como guijarros blancos sobre el suelo polvoriento, en la plaza con el sonido cristalino del agua gorgoteando de la fuente central, paseaba entre ellas y les iba echando migas de pan una a una, su sonrisa demostraba que con algo tan simple era feliz y de alguna forma hacía que yo me sintiera igual.

De entre las mesas apareció Daniela, se quedó mirando de hito en hito, como arrastraba la silla de ruedas con una sonrisa.
No podía imaginar que con la indiferencia con la que la trataba, tuviera sentimientos de algún tipo y esto la desmontaba totalmente, preferir estar dando comida a las palomas en lugar de entre sus brazos no entraba en su mente, acostumbrada como estaba a hacer doblegar las voluntades de cualquier tipo de hombre.
Se acercó hacia él y bajando la voz de una forma muy sensual le dijo:


- ¡Que excusa mas tonta, si querías verme no hacía falta que montaras el numerito de las palomas!
¿Qué dices? ¡Pero si no te conozco de nada!
- Claro que me conoces no disimules, además te has embadurnado de colonia para que me fije en ti.

El hombre de la silla de ruedas protestó:
- ¡Eh que estoy aquí abajo! El de la colonia soy yo y yo si que te conozco.

Ella estaba totalmente azorada, había debido toparse con el único hombre inmune a su exótica belleza.
Lo que no sabía Daniela era que aquel hombre era muy frágil y para evitar decepciones podía controlar su libido hasta extremos insospechados, simplemente miraba el interior, de modo que todo su lenguaje corporal y apariencia sensual quedaban totalmente anulado y ahora se habían cambiado los papeles, es decir podía pensar con la cabeza al margen del deseo, de igual a igual.
Se sintió por primera vez en su vida 'poca cosa', ni siquiera le dieron la placentera opción a negarse a otra cita o facilitar el número del móvil. Simplemente se despidieron con una sonrisa para seguir alimentando las palomas.

En aquel parque habían puesto en una mesa unas hojas de papel para anotar los e-mail, para recibir instrucciones para manifestarse sobre la tala inminente  de unos árboles centenarios. Nadie se dio cuenta del fogonazo de un flash.

Al cabo de unos días varias personas recibieron un e-mail de una tal daniela***@*mail.com:

Hola soy la petarda del otro día en el parque. He venido cada día pero tu no estabas, me encantaría quedar para dar de comer a las palomas. He aprendido la lección.  

lunes, 26 de diciembre de 2016

El nálatac

Nadie se explicaba que estaba pasando, de repente todos los alumnos de aquel Instituto, dejaron de hablar español.....
Los conflictos con los padres aumentaron, se vieron obligados a aprender el nálatac.

El Departamento de lengua estaba deshecho

De acuerdo con el relato bíblico, cuando las generaciones posteriores al Diluvio empezaron a construir una torre que llegaría hasta el cielo, su arrogante empresa fue destruida simple y definitivamente: 
"El Génesis relata que "Dios confundió sus lenguas y los esparció sobre la faz de toda la tierra".

Milenios después de que la Torre de Babel fuera abandonada en una confusión lingüística, tomaron en cuenta la lección del Génesis. Un idioma común fue la piedra fundamental para la construcción de la nación. Que ese idioma sería el hebreo no había discusión.

El nálatac
La palabra hebrea nálatac se traduce como enseñanza, instrucción y estudio.

Todo empezó con la contratación interina de una joven profesora israelí de 26 años, en aquel centro de Secundaria, la dirección del Centro no evaluó que aquella mujer de tez morena, cuerpo escultural, ojos azules exóticos y muy claros, podía desestabilizar la vida de aquella pequeña ciudad.

Solo unos 24 chicos apuntados a esa nueva optativa 'Conocimiento básico del nálatac', empezó a herir las susceptibilidades de sus compañeras, luego el secretismo que se fue fraguando acerca de lo que en esas clases acontecía, nadie se explicaba el interés desmesurado por la asignatura que hacía que los alumnos en los pasillos se expresaran en esta curiosa lengua.

Quizás el hecho de que se produjo un enamoramiento masivo de adolescente, pintadas de palabras de esta curiosa lengua, en árboles, bancos de madera, paredes del centro, y el masivo abandono de novias por parte de los adolescentes apuntados en el curso, generó a su vez unos celos colectivos.

Le gusta llevar faldas muy cortas, dicen los afortunados que la han visto que sus piernas, son espectaculares, cuando borra la la parte superior de la pizarra y se encarama de puntillas, sus muslos morenos se tensan, el silencio se vuelve sepulcral, ni se produce un ruido, como la caída de un lápiz o una tos inoportuna, se acaba el proceso y se sienta tras la mesa, con lo cual se acaba el proceso que sume en inconsciencia mística al alumnado, con lo cual el autor de dicho ruido es increpado por sus compañeros.

Sus compañeros de profesión indignados pegan el oído a la puerta para intentar comprender como se produce tan mágico silencio.

Un alumno fue besado en la mejilla por responder un test, sus padres se quedaron preocupados porque estuvo tres días sin comer ni lavarse para que no desapareciera aquel aroma de su piel al margen del alud de envidia colectiva, pero entonces se produjo el fenómeno mas insólito en un Instituto, los alumnos empezaron a estudiar algo, alumnos asistentes o no a los cursos con la israelita empezaron a pasar noches enteras sin dormir estudiando por Internet esta curiosa lengua, los fines de semana las bibliotecas se llenaron de alumnos, pero eso si dedicados solo a esta asignatura, con las quejas respectivas de otros profesores que incluso se ofrecieron a besar a sus alumnos, sin obtener el mismo resultado, quizás los besos de otros profesores sexagenarios, no tuvieron el mismo éxito  a pesar de su mas que probada sabiduría.

Padres y profesores dejaron de poder relacionarse con hijos y alumnos al desconocer la nueva lengua de comunicación, incapacidad y envidia se abrió paso y fue acusada de pertenecer a una secta y mantener relaciones con menores.

Todas las declaraciones de los alumnos eran idénticas. En nálatac por lo que ni jueces, fiscales o abogados entendían un pimiento y para su desgracia la única traductora también era la presunta culpable. 

El Fiscal fue contundente:
"Mantener relaciones con un menor y aprovecharse de su autoridad como adulta y profesora"

La acusada está indignada.
"Son calumnias". Nunca he mantenido relaciones sexuales con alumnos. Solo les di atención y mucha ayuda, más allá de la que debo, para que pudiesen mantener el ritmo de la clase.

Su abogado (que también está enamorado secretamente de ella) afirma que todo es una treta organizada por una estudiante que perdió a su novio y se enamoró de su cliente, cuando la profesora se percató y cortaron su relación de amistad quiso vengarse inventando unas relaciones de sexo con el alumno.

El alumno fotografiado en el parque con la profesora, rompió a llorar en el interrogatorio, hablaba en nálatac puesto que se negaba a hablar en otra lengua y mediante un traductor Israelita por vía telemática  pudieron comprobar que se había inventado una historia de cama y seducción para tener 'relevancia' entre sus compañeros, pero eso si confesó que la profesora le había ayudado en la asignatura en horario extraescolar. El resto de compañeros también mediante el intérprete confesaron que la profesora les había ayudado pero como máximo solo habían sido premiados con el cosquilleo que les producía un breve toque en el pelo.

La directora del Centro (que se moría en sus adentros por conseguir que sus alumnos la respetasen en clase igual que la nueva), aunque el hecho de que en su Instituto se hablase una lengua que nadie entendía, no le gustaba en absoluto, manifestó su apoyo relativo a la empleada.

-"Es una profesora muy disciplinada y siempre ha ayudado a sus alumnos, pero si la justicia demuestra que las acusaciones son ciertas acataremos el resultado".



domingo, 25 de diciembre de 2016

Iniciación

Lo que no esperaba era aquel desenlace.... 
Mientras ella recogía mi ramo de rosas rojas y la botella de cava al presentarme en su apartamento, me entregó dos guantes azules de boxing al tiempo que me dedicaba una sonrisa un tanto quebrada, creo que algo iba mal, el intercambio de regalos era algo incoherente, ¿se estaba burlando de mi?

-¿No cenamos primero?

-Para nada, tenemos que hacerlo con el estómago vacio. ¿no querrás vomitar durante el acto no?

Bueno, pensé que aquella era una forma de plantearse la cita al mas alto nivel, desde luego era una forma eufemística de plantearselo, pero no cenar primero lo vi un poco raro, pero poco a poco fui agradeciendo la decisión....

-Bueno pues vayamos a la acción entonces.

-Pero ¿Vas a hacerlo con esa camisa y ese pantalón de pinzas?. Toma aquí tienes un pantalón corto, tu irás de azul si te parece bien. 

Me sorprendió tanta organización para montar un trío, para evitar malentendidos cada uno llevaría un pantalon de un color, me pareció buena idea, mientras ella se fue despojando poco a poco de su ropa, llevaba unas deportivas y se quedó en top-less con un pantalon elástico igual que el mio pero de color rojo, sus hermosos senos destacaban entre las curvas de sus caderas y se movían sugestivamente, esta visión fue eliminando mis consideraciones.


Detecté en su cara una muestra de compasión mientras se encintaba sus guantes de boxing rojos, la verdad es que la imagen era muy erótica, de modo que decidí seguir el juego y me puse el dichoso pantaloncito azul y los guantes, la verdad es que hacer el amor con guantes de boxeo se me hacía un poco difícil de entender, quizás sería una fantasía de la chica. ¿que vamos a hacerle? 


Tampoco di demasiada importancia a que el salón estuviera curiosamente despejado, los muebles arrinconados en las paredes y la lampara parecía tener mas luz de la necesaria.

-¡Anda, pégame !

-¡ Pero que dices!¡Ni hablar! me dijiste que esto sería un trío. No quiero hacerte daño.

-¿Un trio?

Se rió misteriosamente y empezó a darme miedo.

-¡Tu mismo! ¡Pero te aseguro que es un trio!

En aquel momento se abrió una puerta y apareció su amiga, su estatura rozaba el 1,80 y estaba semidesnuda con el short rojo, pero sus brazos y abdominales marcados denotaban que era deportista.

-¡Venga dale ya, que me aburro! ¡Que empiece el trio de una vez!

Entonces empezaron a caerme golpes de todas partes, y cada vez que me quejaba, interpretaban que me lo estaba pasando bien y me arreaban mas, intenté defenderme pero aún fue peor porque era como si admitiese mi placer por aquella situación. Lo único que podía hacer era colocar los guantes para que no me dioeran en la cara.


Mi morbo se vino abajo de golpe.

La próxima vez creo que interpretaré mejor las propuestas acerca de un trío y quizas busque en internet eso de 'BDSM', la chica era muy guapa y quizás por eso no di importancia a no se que dijo de 'BDSM', el caso es que yo esperaba el goze peculiar en un misterioso trance masoquista por una vara inofensiva y unos pequeños azotes y por eso le seguí la corriente, ahora esto se había transformado en un azote en toda regla a máximo rendimiento como un remero en plena competición, sobretodo por parte de la amiga musculosa que amenzaban con levantarme del sofá y del sofá del suelo, en el que me había refugiado con un cojín en la cara por lo que apenas se me oían los gritos de clemencia mientras la serie de golpes rítmicos se iban aplacando lentamente junto con mi integridad física.

-¿Sabes? Eres muy poco divertido, das muy poco juego.

-Si ya me he dado cuenta.

BDSM es un término creado para abarcar un grupo de prácticas y fantasías eróticas. Se trata de una sigla que combina las siglas resultantes de Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo. Abarca, por tanto, a una serie de prácticas y aficiones sexuales relacionadas entre sí

sábado, 24 de diciembre de 2016

Lluvia Dorada y Tramontana

Subimos por el sendero escarpado hasta el monasterio de San Pedro, mientras las rachas de viento de la Tramontana azotaban implacables, la vista era espectacular, en un recodo le dije.

-Espérame un momento, voy a hacer algo que no puedes hacer por mi, E. sonrió maliciosamente.

-¿Seguro que no? 

Me aparté unos metros a un sitio resguardado de la vista del sendero, ya no podía aguantar mas, desabroché la bragueta, apunté distraído a unos matorrales, en pleno proceso de micción, desde atrás unas manos atraparon el pene, ella se había acoplado por detrás y ahora tenia mi miembro en sus manos.

-¡¡Vaaaa!! ¡Dejame probar! No seas carca, siempre he querido ver como va esta manguerita.
-¡No!, ¡para, para!

Y empezó a apuntar a la derecha a la izquierda, pero con el forcejeo se bajó la piel con lo cuál el chorrito perfectamente controlado se convirtió en un aspersor sin ningún tipo de control, al girarme para evitar males mayores, una racha fortísima de viento de frente nos inundó, en una de las situaciones mas violentas que jamás he vivido, la chica a la que apenas conocía estaba totalmente empapada por una lluvia dorada totalmente incontrolada.
Se hizo un silencio muy tenso en el que solo se podía oír el ulular del viento y pensé que esto era el final de una bonita historia. No podía ni mirarle, su vestido, su cara y su pelo totalmente lleno de gotitas doradas que colgaban alegremente y aún peor me imaginaba la mía. No había podido parar de mear y el resultado había sido catastrófico.

-Igualito que la lluvia dorada de Dánae

Rompió el silencio y afortunadamente su sonrisa se abrió paso entre las gotitas doradas.  

-Si ahora entiendo lo que le pasó a Zeus.¿Te imaginas a Tiziano excitándose mientras pintaba a Dánae?
Dije yo para romper el hielo.

-No, la verdad es que me resulta muy lejano. Y no creo que se hubiera meado encima de la modelo para pintar su obra.

Una sonrisa muy dulce, apareció por fin bajando la mirada y la voz como un tanto azorada.

-No te preocupes la culpa ha sido mía.

E. ahora me mostró otra faceta, su lado menos frío, se sacó las gafas y alargó los brazos como un gato desemperezándose, sentí un cosquilleo muy dentro de mí. 
El escote del fino jersey totalmente húmedo se ladeó un tanto, resbalando, dejándola con un hombro de piel muy blanca, casi como el del cuadro aquel que ella describió tan intensamente.

-Me ha excitado lo que nos ha pasado y me has hecho abrir los ojos sobre un detalle fascinante sobre el cuadro de Tiziano, acerca de Dánae. ¿Conoces la historia?

-Pues no.
-Es que para comprender el detalle que acabo de descubrir, necesitas saberla. Lo importante es que la lluvia dorada que cae sobre el sexo de la Dánae (en griego Δανάη, “sedienta”)

Zeus estaba loco por ella. Al ser un Dios poderoso, hubiese podido raptarla sin ningún problema, pero quería mantener el secreto, evitando que se enterara su esposa Hera.

Todo ocurrió en una noche estrellada...Dánae yacía desnuda en su lecho, mientras soñaba con la ansiada libertad, cuando apareció Zeus a través de una rendija e inmediatamente se transformó en una suavísima lluvia dorada, se transformó en su propio semen, que cayó sobre la doncella.

Así, gota a gota, entró Zeus en el cuerpo desnudo y asustado de Dánae, patidifusa ante tan importante visita. Aquellas gotas doradas, cual cálido, perfumado, luminoso y vibrante abrazo, lograron el lascivo propósito del dios, la posesión de la hembra, y, de paso, introdujeron en el impúdico vientre femenino la semillita de una nueva vida: la del futuro héroe Perseo.

-Interesante historia, fascinante.

Bajamos al pueblo y al entrar en el bar nos miraron de arriba a abajo, de modo que disimuladamente entramos en el lavabo para adecentarnos un poco.  

Pedimos unas cervezas y unos pequeños bocadillos que nos cobraron por adelantado, supongo que por nuestro aspecto, estaban deliciosos, mientras hablábamos, mordisqueábamos y dabamos pequeños tragos, disfrutando de aquella conversación.

-Resulta que hoy gracias a ti he descubierto algo nuevo... es que…verás, (Se notaba que tenía ganas de contarlo y se atropellaba a si misma al hablar, estaba visiblemente emocionada).

-La diosa está tumbada así ¿no? Preparada para recibir la lluvia dorada.

E. atrae hacía si otra de las pequeñas sillas de madera, se recuesta entre las dos sillas imitando la postura de Dánae. Yo busco la imágen en el móvil y asiento con la cabeza.




-Pues bien, una de sus piernas tapa la mano, y por la situación del brazo suponemos que reposa en la ingle. Pero si te fijas, esa mano se ve, pero está muy borrosa.
Dice ella colocándosela por debajo del envés del muslo.

-Ahí viene lo bueno, te das cuenta que ésta aprieta los dedos contra la carne como si quisiera abrirse más de lo que puede y deseara empujar ¿Lo ves? Mira así !!

E. estaba eufórica, abre ahora sus piernas y aprieta los dedos contra la tela del pantalón. Al punto, se deja caer sobre la silla, toma la otra silla la acerca y se queda tumbada y da unos casi imperceptibles golpes de cadera al aire.

Había adoptado a la perfección la postura de la diosa, que aparecía acostada y desnuda sobre un lecho con las piernas abiertas y flexionadas y la cabeza ladeada. A pesar de los tejanos y de su llamativo jersey yo estaba imaginando a Dánae allí delante mio. Instintivamente moje las yemas de los dedos en la cerveza y lancé gotitas sobre su sexo, con las luces que se filtraban por la ventana parecían pequeñas perlas. E. aumentó sus golpes de cadera al aire abriendo aún más su sexo bajo los jeans.

Pasan unos segundos y se incorpora, se sienta recta como guardando la compostura y se coloca el escote del jersey, que inmediatamente se precipita hombro abajo.
Yo estaba alucinando, me ajusté las gafas, no podía dejar de mirarla, me estaba imaginando a la Dánae en la época actual, en una cafetería bajo una lluvia dorada, y un hombro desnudo al aire libre, al ver que la miraba tan intensamente ella bajó la suya.

-Ven, siéntate más cerca y le acerqué una silla a mi lado

E. dudó unos momentos concentrada en los dibujos de las vetas del mármol de la mesa, de repente soltó:

-¿ Y por qué no?

Vuelve a sonreír, se levanta y en lugar de sentarse en la silla que le había preparado, se sienta sobre mi muslo, dándome la espalda, casi de un salto, apoyándose sobre mi pecho, estaba ahí en mi regazo, dejando su peso en mi pierna y aguantando con la punta de los pies en el suelo.

Instintivamente me acerco a su cuello y lo huelo, mejor no entrar en detalles acerca de su olor pero puedo sentir su calor a través de su amplio escote un olor a lavanda y excitación que surgía de su interior......

En este preciso momento el dueño del bar se acerca hacia nosotros, bajando la voz nos dice,

- ¿Os importa salir de aquí? Esto es un bar familiar y no quiero líos.



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