viernes, 27 de mayo de 2011





No podía creer lo que le estaba ocurriendo, Felipe Fuego le había concedido una entrevista, naturalmente dicha entrevista era totalmente secreta, el sr. Fuego desde hacía varios años tenía prohibido cualquier entrevista con una mujer, una serie de sentencias y líos legales habían aconsejado estas medidas, como por ejemplo que no subiera o bajase en los ascensores de los hoteles acompañado con personal femenino, puesto que sus armas eran totalmente letales.


Una gran polémica se había cernido sobre este personaje, el caso es que las mujeres sin saber como acaban entregándose a él, era difícil discernir si sus técnicas seductoras rayan en el límite de lo esotérico, el caso es que las incautas mujeres que han caído en sus redes se han sentido violadas y mermadas de una capacidad lógica de reacción, en los jurados populares se han tenido que evitar mujeres y para sus dirimir sentencias han tenido que eliminar los jueces femeninos por quedar fuertemente alteradas.

He aquí que ella había conseguido poder estar con el posiblemente 'Don Juan' de nuestro tiempo, el 'Giacomo Casanova' que había superado de largo las 132 conquistas de su antecesor. Tenía terminantemente prohibido ser entrevistado por féminas, pues en determinado canal televisivo, le fue arrancadada la ropa violentamente por la presentadora, la cual se prestó en directo a un espectáculo escalofriante, una violación del entrevistado en directo, (con gran índice de audiencia por cierto).
El caso es que ahora estaba abriendo la puerta de su habitación de hotel y penetró con curiosidad en ella, tras una sonrisa le tendió la mano y notó un agradable olor que la invadía, tuvo que hacer un verdadero esfuerzo por contentarse con ese apretón de manos y no recurrir al típico beso en las mejillas. Ella pretendía ser la única periodista que salía indiferente al extraño magnetismo de nuestro hombre.

Lamento comunicar que la dirección de Google (propietaria de este servicio de blogs) me ha prohibido encarecidamente reproducir total o parcialmente las contestaciones de Felipe Fuego para evitar las denuncias derivadas de una seducción masiva de las sras. visitantas y los daños colaterales que eso comportaría por lo tanto he tenido que codificar sus respuestas.

-Hola sr. Felipe Fuego buenas tardes.
-Xstxts de sftejk jsdje9e kskpe

-Desde cuando ha notado usted esta rara habilidad
-ja ja ja, hdr fdhs aprox gsts ó gshd dkasdkid sksdd

-Hace calor aquí ¿no?
-jsd si kjdfakf dfklaflk no cflkafdl dkfkhlaf

-Vaya se me ha roto el sujetador
-jasd kjeeqf jjkfe kjadi pena

-Bufff como me aprietan los jeans, ¿le importa si me desabrocho un poco?
-Faltasera mas natsbddf quwe jhsddf, jdjsdfkjf 'hdsfh' ale ale

-Aiiis ¿no le sorprende que yo no me vea afectada por sus extraños 'poderes seductivos'
-¿qjdjd jja6? we hhdssd je je je

-¿Puedo besarte por favor?
-ajfd jafdjk jfdb jhadfjf mmm hhis

-Aghhhh sácate la camisaaaaaaaa yaaaa !!!
-Shgsd jdsyei jedf8 uqer

-¡¡¡¡La quiero comer todaaaaaaaaa !!!
-Ggshj hsdduyb uiqidh uirssshhht

-Ñamm, hummmmmm, ufffff bufffff (me sorprendo como puedo aguantar tanto los efectos, pero no acabo de entender que hago desnuda encima del entrevistado con la mano en su polla)
-Sis hy ghdhsjd hg asdsjdk, estys algo askddk9. (Si no le importa se ha acabado la entrevista, estoy algo cansado).

Resumen de la entrevista:
Para que los pacientes lectores entiendan, Felipe Fuego emplea unos algoritmos en el lenguaje similares a las palabras que Aghata Christie en sus novelas de intriga que produccen adicción, por lo tanto dichos algoritmos han sido prohibidos para evitar efectos no controlables. Tengo la fórmula y las plantillas para aquel que los solicite pero aviso que es difícil gestionar tanta atracción del género opuesto....






jueves, 19 de mayo de 2011

Me fui lentamente hacia el sofá, lo había colocado en un punto estratégico en un lugar apróximado al que debía ocupar ella, en el piso superior.
Recostado en silencio y con las luces apagadas, para poder sentir mejor los sonidos de sus tacones delatores retumbando en mis oidos, debía estar sentada en el piso superior a unos tres metros por encima, el tiempo parecía que se había aliado con la oscuridad y ese silencio tan terrible.

Imposible dormir, había seguido sus pisadas hasta la ducha, nos habíamos duchado juntos cada uno en su nivel, sincronizando apertura de grifos y el desagüe posterior, ella debía estar como yo con su albornoz semiabierto sobre su cuerpo y yo no podía dormir, estaba inquieto, daba vueltas angustiado y solamente pensaba en los dichosos tacones de mi vecina y en sus piernas desnudas paseando por la casa, la culpa era de la extraña resonancia de mi apartamento. Imaginármela a ella a través de sus pisadas me excitaba de una forma sobrecogedora, pude comprobar como mi miembro se iba agrandando por momentos. Me sentía prisionero de un morbo bastante inexplicable y estaba empalmando brutalmente sentado en aquel sofá, me abrí el albornoz y empecé a sobarme lentamente el tronco, no tardó en dolerme hasta asomar el glande.

Era todo muy extraña. La vecina estaría dormitando arriba mientras veía la tele, lo se porque oí caer el mando a distancia, mientras yo recorría lentamente los dedos de mis manos por mi cuello, mi pecho, abdomen, las ingles y mis muslos hasta llegar a mi tranca. Mientras lo hacía procuraba que mi respiración no delatara el grado de excitación que me poseía, pensaba que si yo podía oírla a ella, ella también podría oírme a mi....pero necesitaba más.

Fue entonces cuando me levanté sigilosamente y cogí una escalera. Puse mi oído en el techo y solo pude apreciar la intensa respiración de mi vecina mientras dormitaba. El silencio era tan intenso que podía apreciar los latidos de mi corazón en las sienes agarrado a la escalera.
Me la imaginé durmiendo de una forma plácida, despreocupada bocarriba con los brazos y piernas totalmente desarbolados encima de su sofá o apoyados en algún cojín, recién salida de la ducha semidesnuda, mientras la tenía en mi imaginación fui tocando inconscientemente mi miembro muy despacio. Comprobé que estaba muy caliente.
Entonces me vino a la mente otra oleada de su presente ausencia, miré hacia mis muslos y mi polla surgía formando un angulo recto perfecto, totalmente encendida, cubierta de venas, allí mismo semiapoyado contra la pared en lo alto de la escalera, el morbo se apoderó de mi y seguí con mis caricias, que pasaron a ser violentos bombeos, mi mano la apretaba con fuerza y la tranca parecía que fuese a explotar en cada embate, el corazón parecía a punto de salirse y la respiración intensa y profunda me secaba la boca.

De repente, oí un repiqueteo en la ventana, no daba crédito a lo que veía, unos zapatos de tacón rojos, seguidos de unas largas y torneadas piernas, golpeaban mi ventana. Mi vecina estaba asomada por la esquina de la ventana y pude ver la sorpresa marcada en su rostro, al verme en aquella posición semidesnudo encaramado en la escalera, con la oreja pegada al techo una mano aguantando mi verga, la otra aguantando mi peso, totalmente fuera de sí y el albornoz entre los peldaños metálicos.

Ella estaba en la escalera de incendios, golpeando en la esquina superior de mi ventana con sus tacones, la dejé pasar, me dijo que había oido unos ruidos espantosos que surgían del suelo y asustada había salido corriendo ......

-¿Sabes? Te confesaré algo, yo también me estaba masturbando. Pero la visión que he tenido aquí difícilmente se me olvidará.
Una tira del camisón de raso se había deslizado por sus hombros, y entreabrió sus piernas mostrando bien sus muslos, me di cuenta que aún seguía totalmente empalmado.

-Sigue con lo que estabas haciendo, por favor.

Me estaba mirando con los ojos bien abiertos con glotonería, sin sonrisas ... lasciva, se acomodó en el sofá, dejó que el camisón resbalara de sus hombros y sin quitar las vista de mis ojos, abrió sus piernas de par en par dejándome admirar toda su raja abierta.

Acercó su mano a la boca metió sus dedos y los lamió. No dejaba de mirarme mientras sus pezones parecían que se le iban a salir, atónito lucía mi polla completamente empalmada mostrando pequeñas contracciones, antesala de la erupción volcánica que se avecinaba .

Lentamente se fue llevando las manos por su cuello, se entretuvo en la clavícula bajó hasta sus pechos donde empezó a jugar con ellos pellizcandose los pezones una y otra vez. Un leve quejido se escapó de su garganta. Sus dedos ahora bajaban por su ombligo como indicando un camino tortuoso, siguiendo por su vientre hasta que por fin se lo metió en su raja cosa que hizo cerrara sus piernas para intensificar el placer que le había producido.....

Dejé de masturbarme de repente, una corriente nerviosa sacudió mi espalda de arriba a abajo, y como la resaca de una ola retrocediendo sobre si misma, percibí un vació interior inmediato, el preludio de mi esencia acelerándose, recorriendome en movimiento acelerado imparable, y provocando un placer que me arrancó un placer que removió mis entrañas y me hizo gritar cerrando los ojos, de repente un chorro de leche espesa y caliente, se estrelló contra su cuerpo, al abrirlo el lienzo de la tez morena de su cuello y tetas presentaban unas blancas pinceladas chorreantes. Mis piernas se doblaron.

sábado, 14 de mayo de 2011

La Logopeda





Cuando tus manos salen, amor, hacia las mías, ¿qué me traen volando?


¿por qué se detuvieron en mi boca, de pronto?


¿por qué las reconozco como si entonces,


antes,


las hubiera tocado, como si antes de ser


hubieran recorrido mi frente, mi cintura?



Pablo Neruda








Querido Ramón:

Distinguido amigo como me alegra que por fin te hayas decidido a llamar a Maite (la increible logopeda de la que te hablé). Creo que sus habilidades te sorprenderán gratamente y arreglaran tu tartamudez, que tan buenos ratos nos ha hecho pasar en nuestra adolescencia a tu costa a pesar de tus exagerados complejos.

Es una buena idea que vayas recién afeitado, duchado, convenientemente aromátizado y a ser posible depilado integralmente, al fin y al cabo la gangosidad nadie sabe cómo puede repercutir en el resto del cuerpo y todos esos nervios y tendones que nos invaden pueden estar afectados, nunca se sabe si existen rasgos psicosomáticos distintos del rubor o la hipertensión que seguro te afectaran en cuanto seas visitado.

Como referencia te diré que a mí hace unos meses me visitó con una inflamación en las cuerdas vocales que estaba acabando con mi ya menguada paciencia, se portó estupendamente. Primero me hacía hablar delante de dos velas y después de sesiones y sesiones empleándose a fondo en la dicción de palabras sin apagar la llama de las mismas, me dijo que para mejorar mi pronunciación, era conveniente que hablara con piedrecillas o 'algo' en la boca, tal como en la película 'El discurso del Rey', para lo cuál se sacrificó arriesgando su integridad física y dejó que intentase hablar con uno de sus pezones en mi boca.



Para estimular aún mas si cabe mi pronunciación, evaluaba la presión de mi lengua sobre sus aureolas, apretando sus proporcionadas ubres sobre mi cara, llegando incluso a funciones fuera de su profesión (lo cual es muy de agradecer).

Para asegurar la eficacia del tratamiento sometió a arduas pruebas de evaluación a ver si mi vocalización era totalmente funcional, me hizo pruebas sobre la lengua de presión, giro, deslizamiento incluso más importante de velocidad y fricción, dejando al descubierto otra parte de su anatomía mas adecuada para este tipo de ejercicios puesto que estaba debidamente lubrificada y con un sabor bastante apetecible.

No sabes amigo mio lo difícil que es hablar en esas circunstancias pero creo que pasé todas las pruebas, aunque cuando terminó el examen Maite, parecía medio inconsciente (se entrega tanto la pobre a su trabajo). Como no pude despedirme de ella en condiciones, dale recuerdos de mi parte y dile que en cuanto tenga cualquier problemilla en las cuerdas vocales me tiene otra vez en la consulta.

Un abrazo y ya me contarás.

sábado, 7 de mayo de 2011

Desde luego no esperaba aquel desenlace, mientras ella recogía mi ramo de rosas rojas y la botella de cava, me entregó dos guantes azules de boxeo, mientras me dedicaba una sonrisa, creo que algo iba mal, el intercambio de regalos era algo incoherente...










-¿No cenamos primero?





















-Para nada, tenemos que hacerlo con el estómago vacio. ¿no querrás vomitar durante el acto no?


Bueno, pensé que aquel sería un trio de alto nivel, era una forma eufemística de describirlo, pero no cenar primero lo vi un poco raro, pero poco a poco lo fui agradeciendo.


-Bueno pues vayamos a la acción entonces.


-Pero ¿Vas a hacerlo con esa camisa y ese pantalón de pinzas?. Toma aquí tienes un pantalón corto, tu irás de azul si te parece bien.


Me sorprendió tanta organización para montar un trio, para evitar malentendidos cada uno llevaría un pantalon de un color, me pareció buena idea, mientras ella se fue despojando poco a poco de su ropa, llevaba unas deportivas y se quedó en top-less con un pantalon elástico igual que el mio pero de color rojo, sus hermosos senos destacaban entre las curvas de sus caderas y esa visión fue eliminando mis consideraciones.



Detecté en su cara una muestra de compasión mientras se abotonaba sus guantes rojos, la verdad es que la imagen era muy erótica, de modo que decidí seguir el juego y me puse el dichoso pantaloncito azul y los guantes, la verdad es que hacer el amor con guantes de boxeo se me hacía un poco difícil de entender, quizás sería una fantasía de la chica. ¿que vamos a hacerle?



Tampoco di demasiada importancia a que el salón estuviera curiosamente despejado, los muebles arrinconados en las paredes y la lampara parecía tener mas luz de la necesaria.


-¡Anda, pégame !


-¡Ni hablar! me dijiste que esto sería un trio. No quiero hacerte daño.




-¿Un trio?


Se rió misteriosamente.








-¡Tu mismo! ¡Pero te aseguro que es un trio!


En aquel momento se abrió una puerta y apareció su amiga, su estatura rozaba el 1,80 y estaba semidesnuda con el pantaloncito rojo, pero sus brazos y abdominales marcados denotaban que era deportista.

-¡Venga dale ya, que me aburro! ¡Que empiece el trio de una vez!

Entonces empezaron a caerme golpes de todas partes, y cada vez que me quejaba interpretaban que me lo estaba pasando bien y me arreaban mas, intenté defenderme pero aún fue peor porque era como si admitiese mi placer por aquella situación.



Mi morbo se vino abajo de golpe.




La próxima vez creo que interpretaré mejor las propuestas de un trio y quizá pida las bases del encuentro, la chica era muy guapa y quizás por eso no di importancia a no se que dijo de 'BDSM', el caso es que yo esperaba el goze peculiar en un misterioso trance masoquista por una vara inofensiva y por eso le seguí la corriente, ahora se había transformado en un azote a máximo rendimiento, sobretodo por parte de la amiga musculosa que amenzaban con levantarme del sofá y al sofá del suelo, en el que me había refugiado con un cojín en la cara por lo que apenas se me oían los gritos de clemencia mientras la serie de golpes rítmicos se iban aplacando lentamente junto con mi integridad física.




-¿Sabes? Eres muy poco divertido, das muy poco juego.


-Si ya me he dado cuenta.


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