lunes, 16 de mayo de 2016

Noté como me ruborizaba, la sangre me subía por la mejillas, en estos momentos debían estar totalmente enrojecidas, lo reconozco, estaba absorto en mis pensamientos y contesté sin fijarme.....o quizás por haberme fijado demasiado anteriormente.....

Cuando ella se inclinó ligeramente sobre mi y me dijo con su voz sensual:

-¿Qué? ¿te pongo?

Contesté demasiado rápido sin analizar la pregunta, ni el lugar y contesté automaticamente:



-Si, mucho.











Ahora era tarde, entre la contestación esperada y la que salió de mi boca mediaba un abismo, me encontré a mi mismo, mirándola de arriba a abajo, su reducida minifalda, sus tersos muslos y su camisa de cuadros de alegres colores ligeramente desabrochada mientras sus grandes ojos claros parecían reírse de mi nerviosismo. Maldita sea la pregunta era: "¿que te pongo?" y no ¿Qué? ¿Te pongo? Un error fonético que me ha dejado como un lerdo que no sabe distinguir interrogantes y comas dónde no los hay, ahora ella ya sabe mi predisposición a su físico..... estoy perdido. 

-Vaya así que si ¿mucho? ¿de verdad? entonces ¿Te pongo un si? No se si me quedan.

-¡No, no! Bueno si ...., pero es que había entendido otra cosa, de modo que sí me pones pero tomaré algo al margen de que tu me pongas.
Ahora la chica se le había abierto la cara y sonreía despreocupada, le divertía mi azoramiento.

-¿Entonces quieres que te ponga algo?
-¿Aún mas?

Me encantaba como reía ella, supongo que debía pensar que yo era idiota total, se abrochó el botón de la blusa al darse cuenta que la llevaba ligeramente desabrochada y sus generosos pechos podían provocar algún equívoco. Se agachó de nuevo sobre mi y con su hermosa voz me dijo:

-Si quieres mirar solo tienes que decírmelo.

Al ver como se me desorbitaban los ojos, hizo una pausa eterna y se sacó el menú que llevaba oculto en la parte trasera y lo dejó sobre la mesa.

-El menú también se puede mirar

Mientras me guiñaba un ojo, me pareció que el aire de las pestañas me azotó la cara, agradecí esa brisa sobre el rubor intenso.

-Si miraré (la carta) tomaré una Coca-Cola y unos cacahuetes.
-Puedo pelártelos si me lo pides .....
-No hace falta ya lo haré yo.
-En ese caso supongo que también querrás que te de una buena paja.
-Si, claro
-Vale, pues luego paso

Miré la Coca-Cola ..... ya tenía la pajita puesta, pero ella ya se había ido corriendo, se giró desde la puerta sonriendo simpaticamente.







5 Asuntos :

Ginebra Blonde dijo...

Bueno, el cliente también participó en el lío eh¿?...

Por mi parte, encantada de liarme y disfrutar con tus letras ;-)

Bsoss y feliz semana!

Clip dijo...

jajaja pues si y yo encantado de que te líes, muchos besos !!

alonso casalana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
alonso casalana dijo...


He disfrutado de esta conversación, como vecino que se sienta a la mesa.

Magnífico asunto!

Anónimo dijo...

Desde luego este malentendido tiene su gracia, se nota que era tímido el muchacho.....