miércoles, 7 de diciembre de 2016

Despertar inoportuno de un sueño


En ese preciso e inoportuno momento desperté en
mi cama, sorprendido, sudando con la extraña y agradable sensación del falo totalmente hinchado.

Me levanté y me dirigí al baño tratando de recordar
qué había estado soñando sin conseguirlo, entonces percibí un aroma peculiar y breves brotes de mi sueño aparecieron
y noté que estaba cubierto con un líquido algo viscoso, el cual estaba seguro de que no era mi leche.

Decidí probarlo y sabía dulce, extrañamente me pareció reconocer
ese aroma y sabor, aunque no sabía con certeza a qué me recordaba.

Notaba un cansancio fuera de lo normal y la espalda me ardía, me acerqué al espejo y me giré para ver mi espalda, estaba completamente arañada.

No se muy bien como empezó mi sueño ni cuando me quedé dormido, solo que el ordenador estaba encendido y había inaugurado un nuevo blog:

Estaba cansado y lo deje a medias, a ver si algún sueño podía inspirarme, cuando me acosté fijé la vista en el techo con la imaginación alterada de lo que había escrito y apagué la luz ignoro si pasaron horas o minutos pero aparecí en un dormitorio de una hermosa mujer.

Quise acercarme para observarla mejor aprovechando su sueño
pero en ese momento sonó el despertador y me quedé horrorizado, entonces ella salió de su sueño. Apagó el despertador y manteniendo los ojos cerrados se estiró sobre la cama para desperezarse tensando su cuerpo como si fuera una gata. 

Yo temía su reacción cuando abriera los ojos y me descubriese allí, pero cuando lo hizo pareció no verme, pese a que me encontraba a apenas dos metros de ella. Me moví para acercarme y nada ¡era invisible!¿Cómo diablos podía ser? 
El realismo de las sensaciones visuales que estaba teniendo me hacía ignorar que se trataba de un sueño.

En ese momento ella empezó a levantarse, observé cómo retiraba las sabanas, cómo descubría su figura desnuda, la opalina palidez de su piel. Estiró los brazos y pude ver la perfección de sus pechos alzándose al unísono junto con sus brazos. Después se sentó
en el borde de la cama dejándome ver sus hermosas piernas torneadas.
Estaba excitada sus pezones totalmente enhiestos se levantó y comenzó a moverse nerviosa por la habitación, con lo que por fin pude contemplar a mi diosa en toda su plenitud, sus
caderas hacían un perfecto juego con su redondos pechos, su espalda de línea perfecta dividida en su parte inferior por la redondez de las nalgas separadas por una rajita central, tenía un culito venerable .

Aprovechando mi invisibilidad la
espié siguiendo su rutina matinal, cómo se dirigía
a la cocina, cómo sacaba una botella de zumo del frigorífico
y la acercaba a su boca. Reparé en la carnosidad de sus labios e
imaginé lo que serían capaces de hacer, Luego la seguí
sigiloso en su camino hasta el baño, y su andar felino, contorneando suavemente las caderas y las nalgas a cada paso, desencadenó en mí una erección instantánea. Una vez allí,
abrió los grifos de la ducha y entró cuando el agua empezaba
a despedir vapor. El agua se deslizaba por su cabello, por su cuello, por sus pechos, envolviéndolos y cayendo en cascada desde sus pezones.
Recorría su torso descendiendo hasta su ombligo, donde se metía
como si hubiera cobrado vida propia y excitada por el cuerpo que estaba acariciando buscara penetrar en todos sus rincones.

Luego volvió a la cama y entornó los ojos, noté que a medida que el sueño se apoderaba de ella se desvanecía, lo comprendí todo yo era parte de su sueño como ella lo era del mio......