jueves, 2 de septiembre de 2010




Estaba hipnotizado, el mar se mostraba furioso y ella seguía jugando con las olas, sus masas líquidas con crespones blancos amenazantes se cernían sobre ella, en el último momento su pequeña silueta con los brazos abiertos se dibujaba atravesando armoniosamente aquellas inmensas paredes azules.
Ni un atisbo de miedo, al emerger se giraba dando la espalda a la nueva ola y me dedicaba una sonrisa, sin inquietarse.
Las series de olas iban aumentando en tamaño, la diversión se transformaba en inquietud pero ahí seguíamos los dos en un duelo a ver quién se retiraba antes, de repente un tanga de colores me pasó entre las piernas, avanzaba rápido entre la espuma dirigiéndose a la orilla.

Descubrí que la ola la había engullido porque aparecieron sus preciosas piernas morenas antes que su cabeza, con todo el pelo alborotado, tosía por el agua tragada pero seguía riendo, ajena a la pérdida de su prenda íntima, me acerqué con dos brazadas.

-¿El mar está divertido eh?
Sonreí.
-Si, va estar mas divertido cuando salgas del agua.

Le enseñé con un dedo su tanga flotando cerca de la orilla, con un movimiento instintivo se tapó, pero luego disimuló como si no le importase demasiado. Se me escapó una mirada que se quedó en su triángulo blanco entre los muslos, que apenas se distinguía bajo el agua, ella me miró pícaramente.

En aquel momento una ola furiosa, empujó su cuerpo contra el mio y noté toda su desnudez en mi pecho y su entrepierna entre mis muslos, se abrazó instintivamente, tardando en despegarse, la situación anterior y el contacto me provocaron una terrible erección.

-No te preocupes. Ahora mismo te lo traigo.

-Me verás desnuda, te lo prometo.



Más fácil de decir que de hacer, las corrientes habían depositado el tanga coloreado cerca de la orilla, que subía y bajaba a capricho de los movimientos pendulares marinos, nadé vigorosamente, era una lucha desigual, cuando por fin llegué a la orilla, una niña cogió el tanga lo blandió en el aire como una bandera y salió corriendo por la orilla, por lo que tuve que perseguirla a grandes zancadas,

Quizás no debí hacer eso, la situación llamaba a engaño, un hombre ataviado solo con un bañador en estado de excitación manifiesta alargando las manos y gritando:

- 'Dame el tangaaaaaaa, niñaaaa'.

Y persiguiendo a una pequeña mocosa por toda la playa, al cabo de unos minutos fui abatido por varios hombres incluido el padre de la niña, mientras se oían unas sirenas de policía y gritos de:

¡Asqueroso Pedófilo! ¡Pervertido!¡Pervertido!.

Al cabo de media hora estaba en bañador esposado y declarando en comisaría, mientras una joven desnuda salía de la playa, tomaba el sol envuelta plácidamente en una toalla para calentarse después de varias horas en el mar en un día de gran oleaje y preguntaba a la multitud donde me habían llevado con su tanga.

4 Asuntos :

La niña mala dijo...

Jajajaja eso te pasa por perverso (o era por pervertido?)
Besitos

mar dijo...

Divertido final,me gusta tu blog,Clip.
Volvere

Clip dijo...

Niña M. esto me pasa por ser impulsivo, a la próxima la dejo desnuda ;)
Un beso !!

Clip dijo...

mar, menos mal que a alguien le gusta, esperaré tu vuelta por aquí.
De momento llévate un beso.