sábado, 2 de mayo de 2009

-¡¡ 4.000.500 parados !! Suena una voz metálica y lejana en un viejo receptor de radio.

Están pensativos, haciendo cola en las oficinas de empleo, para presentar los papeles del despido, esta vez, impecablemente vestidos, se miran en silencio. ¿Como pueden los acontecimientos manipular de esta forma dos seres, llevándoles de la felicidad absoluta al mundo oscuro de la carencia absoluta de perspectivas?

...oooOooo...

Por fin entra en el ascensor y se encuentra solo con ella. Atrás quedan las provocaciones a través del biombo de cristal que separan sus departamentos, proposiciones silenciosas a través de miradas y sonrisas robadas, entre el trasiego y el furor del trabajo diario, dedo índice tramposo, acariciando levemente el cuello, sabiéndose segura y deseada al mismo tiempo, cambios lentos de la posición de sus piernas, movimientos sutiles y estudiados que dejaban entrever su eróticas relajaciones. Él entonces se acomodaba en su silla y apuntaba el rostro hacia ella, descaradamente, sabiendo que el cristal que separaba sus mundos (y también los protegía).

Una descarga eléctrica circula por sus cuerpos llenándolos de emoción y tenso silencio.

Abismo en el cruce de las miradas, guerra de ojos marrones contra azules. Unos dedos se acercan al mando y torpemente colocan al ascensor en pausa. El mundo se detiene y el Cielo se abre.

Se acerca como una pantera, acechando a su presa sin emitir sonido alguno, lo mira directamente a los ojos, y se refugia en su pecho, él la abraza apasionadamente... de pronto están engarzados sus labios en el juego peligroso y erótico de superar mordiscos de labios, lenguas que se lamen con mas delicia en cada embate.

El ascensor detenido, él se escurre suavemente por la pared del elevador apoyando la espalda sobre la misma y ella queda encima de sus piernas recogidas en un intento de estar cómodos... Siguen besándose, la mano de él se desliza por su muslo derecho y acariciándola toca su cueva mágica cuando la falda de su vestido cede al primer intento y se precipita... ya están gimiendo de placer... cuando ella comienza a desabotonar su camisa, se escucha el fatídico chasquido... el ascensor se estremece y reinicia el descenso... se dan cuenta de lo que pasa demasiado tarde, intentan levantarse y con sus bocas aún anestesiadas, intentan en vano arreglar sus ropas. A los pocos segundos, el ascensor abre las puertas y al lado del Director General impaciente por el ascensor secuestrado durante minutos, aparecen al lado siete personas de la planta, en sus rostros se refleja un asombro contenido, al entrar se colocan ordenadamente entre ambos.


Quieren creer que nadie nota su esfuerzo por recuperar el ritmo normal de la respiración, ni una camisa totalmente desarbolada, en la que no coindiden los botones con el ojal que le corresponde, ni el cabello graciosamente despeinado de ella, ni sus torneadas piernas desnudas, surgiendo entre un amasijo en el suelo, una pirámide formada por las medias y falda arrugada.

Se bajan en el siguiente piso. Cada uno toma su camino, pero ambos reciben durante la mañana una horrible notificación.

'Pase vd. a recoger el finiquito'

viernes, 1 de mayo de 2009


Normalmente no actuamos así, pero pensamos en lo que podía ser y no fué, esa asignatura pendiente, la mezcla de ilusiones porque la realidad se empeña en ser diferente a la que nosotros dibujamos, ese cambalache de emociones contradictorias ...
Espero que os guste este video una especie de 'segunda' oportunidad, elementos desinhibidores, alcohol, llamada de la amiga, un coctel acerca de algunos tópicos.

miércoles, 22 de abril de 2009

–Hoy creo que vas a llegar tarde al trabajo.
Sus labios dibujan una escondida sonrísa. Pero ¿Como puede saberlo?
No entiendo nada, su imágen se hace paso entre las siluetas de la gente, a través de mi mirada pérdida, ácida mezclolanza de agridulces olores matinales, perfumes baratos, 'after shaves', esencias varias pegadas rutinariamente en el cuerpo, aromas de nicotinas adheridas a dedos amarillentos, sudores corporales, día soleado primaveral, temperaturas humanas altas.

El viaje de pié en un autobús repleto, es muy incómodo, la gente en cada parada se aprieta más, puedo ver su rostro sonriente a tres metros, una sonrisa que destaca entre tantas caras crispadas por sus propios penamientos, el autobús atrapa varios baches, para que nos vayamos 'acomodando', los rostros bailan al compás de los traqueteos, enlaza tres curvas, 2 acelerones y 4 paradas bruscas, cada sufrido pasajero a encontrado su 'hueco' y su particular punto de apoyo, esquinas, soportes de asientos, barras verticales o asideras en el techo, de repente ella aparece a mi lado, como si mi mente la hubiera atraido poderosamente, en una de las paradas bruscas una anciana sale despedida, la agarro 'in extremis', la energía cinética provocada por una rotonda tomada a gran velocidad, nos aplasta unos a otros, parece que el autobús vaya a volcar, pero lentamente recupera su posición inicial.

Se le escapa un grito por la impresión, entonces noto que su mano atrapa mi antebrazo con fuerza, soy su nuevo punto de sujección, a partir de aquí las nuevas energías, empeñadas en que no conservemos la verticalidad, curvas cerradas, paradas y acelerones se convierten en mis aliadas, cada parada más y más pasajeros, más acople entre los mismos, caras de circunstancias, miradas extraviadas al infinito, evitando los terribles cruces de ojos.

Ella me mira sin disimulo y no aparta su mano de mi antebrazo, cuando la interrogo con la mirada, sonríe discretamente para si misma, la chica se va a acercando con el ajetreo, hasta que su cuerpo se apoya en el mio, más pasajeros y ya noto su respiración un tanto agitada pero no disimulada. Percibo su cuerpo tibio, cuando en los acelerones, lo deja flotar a la deriva, sabiendo que se topará con el mio, me embriaga su suave perfume.


Curva a la derecha, frenazo, bote, acelerón, izquierda, frenazo, arrancada, serie de baches, ¿por qué no arreglaran los amortiguadores?....Los roces se van haciendo mas intensos y más consentidos. Tanto roce hace que mi pene empieza a coger un tamaño considerable. Ella mira, se da cuenta, me mira con una sonrisita cómplice y se acomoda apoyando su culo en mi paquete, dejando que se roce delicadamente.

No se como, noto su mano en mi polla, sin mirarme cambia la posición de mi miembro para acoplarlo entre sus glúteos. El contacto ya es pleno, ella se mueve lentamente arriba y abajo rozándose con mi pene consiguiendo que mi erección sea ya plena, noto que estoy empezando a mojarme.

Acabo de ver el lugar donde debía apearme, a pasado como una nube, ya no me molesta la gente, estoy tan a gusto, me quedo hasta que se baje ella. La chica sigue moviéndose con suavidad hasta que se da la vuelta y clava su pubis en mi miembro. Se abraza a mi cuello y con una voz muy bajita me dice.

–Creo que te has pasado la parada, has sido muy amable por ser mi punto de apoyo, me da un beso suave en los labios.

Bajó corriendo, era su parada. Me quede mirando a través del cristal como corría graciosamente mirando hacia la ventana agitando la mano.

domingo, 19 de abril de 2009


-Buhhhhh, buhhh, bahhhhh, ¡fuera!¡fueeeeera! ¡Que lo echen del local!

Mas gritos, silbidos, abucheos en aquel dichoso bar 'Karaoke', lanzó una última y torva mirada hacia el escenario.
Quizás no fue el día, ni el momento adecuado para cortar con ella, el día de San Valentín, quizás lo adecuado hubiese sido tener más tacto, una eficiente broker de bolsa sabe evaluar los riesgos, analizar los escenarios y sacar el mejor partido a todas las situaciones.

-No, si no eres tú soy yo, quizás sea muy inmaduro, no te merezco ..... se ha acabado el ciclo...fué bonito mientras duró....

No hubo la respuesta esperada, ni ninguna, solo unos ojos azules enrojecidos, que se inundaron de lágrimas y una última mirada de tristeza y decepción que jamás olvidará. El resto fue impredecible, le dio la espalda y subió a la tarima casi de un salto, empezó a bailar sola y quitarse la ropa mostrando la ropa interior que había comprado especialmente para él, en ese día tan señalado, disfrutando con cada milímetro de piel suave, acariciada por la atmosfera turbia de aquel local, el vacío, las caricias de las miradas, enseñaba su cuerpo con un estudiado recato y al instante siguiente, descaro, surgió de una armonía de movimientos desconocidos, provenientes de su belleza interior, nunca supo que existían, porque nunca tuvo que explorarlos, sus voluptuosas curvas entre los claroscuros de la luz y el humo grisáceo del tabaco, cobraron vida propia, pero el entusiasmo de la concurrencia estalló cuando agarró el micro y con una voz sensual dijo:
-Estoy y me siento terriblemente sola, ya no tengo novio, ¡me acaba de dejar!.

-¡bien! ¡bien! ¡que bieeeeeeeeeeen! ¡te queremooooooos!

Un impertinente foco, enfocó la mesa que ocupaba antes, aquel rostro que se había quedado paralizado, aquella cara con las mandíbulas contraídas, que denotaba el arrepentimiento de unas palabras que jamás debieron ser pronunciadas, unas muecas que desfiguraban totalmente a aquel hombre que ya no estaba tan seguro de si mismo.
La multitud estalló, envidiosa, celosa de aquel hombre que había poseído aquella joya.
El avanzó dando trompicones hacia la puerta y unos brazos poderosos lo lanzaron contra unas bolsas de basura.
Ella recibió una poderosa oferta de aquel club, dejó el banco y se dedicó al striptease, tuvo que bloquear un número de móvil, impertinente, antiguamente hubiera matado por recibir sus llamadas, pero ahora le resultaba tremendamente tedioso.

¿Sabeis lo mejor de esta historia?.... Qué es casi real, buscar en el Google: Randi Newton

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