
Se siente terriblemente invisible nadie lo nota a él, ni él nota a nadie, hasta que una hermosa mujer enmascarada lo toma por sorpresa en la oscuridad de una lúgubre calle, y sin mediar palabra lo conduce por húmedos pasadizos y estrechos puentes sobre los canales, hasta un escondite secreto, lo seduce sin quitarse la máscara, sin dejar que la ténue luz de la luna desvele sus facciones.
-¿Pero como podré saber quién eres y a que familia perteneces?
Venecia estaba engalanada, el famoso carnaval de máscaras llenaba de color y misterio la ciudad que por un día atraía a forasteros de otras ciudades y mezclaba a las familias mas poderosas con los plebeyos mas inmundos.
-Soy la 'macizorra' del último cuadro pintado por Tiziano Vecellio
-Ahh ¿Y vuestro nombre es?
-No te lo diré, en el museo de 'PIAZZA SAN MARCO', allí podrás verme totalmente desnuda.
El estado de ánimo se tornó sombrío, se tornó como un espectro observador y observado en medio de la sala roja del museo, llena de desnudos ancestrales de dioses y humanos, mezcla similar al carnaval de máscaras en el que deambulan por las calles todo tipo de personajes. Recordó de pronto como después del acto furtivo y apasionado, ella se alejó sin mas explicaciones, dejando tan solo un leve rastro de voz y un reguero de perfume. Pensar que para él será imposible averiguar nada acerca de esa mujer misteriosa, aunque admirada por generaciones puesto que ser 'portada' de Tiziano significa ser admirada por cientos de generaciones, aunque el encuentro insólito le hizo volverse tremendamente obstinado, ahora totalmente ebrio de lujuria en este lujoso salon lleno de escenas mitológicas con diosas y humanas compitiendo en belleza, resulta que el conocía a la 'macizorra' de uno de aquellos cuadros pero no sabía cuál. Intentaba leer las reseñas de los cuadros y ya las veía turbias. Muchos políticos estaban en la sala jactándose de sus propiedades, los imaginaba excitados con sus queridas y sus propios retratos.
Estaba observando el cuadro de la 'Lluvia de Dánae', oyó una risita detrás suyo mientras decía:
- 'Frío, frío',
Allí estaba ella de nuevo con su máscara de porcelana, bellísima agarrada del brazo a un hombre de una gran barba y lujosa vestimenta.
A medida que él observaba los cuadros ella sonreía y negaba imperceptiblemente con la cabeza, hasta que se centró en el titulado 'Venus y Adonis', ella asintió levemente con la cabeza, estaba atónito y maravillado con las curvas de aquella mujer de piel blanquísima y la tristeza de aquella escena, el hombre de la barba al ver su interés se acercó y le dijo por detrás con voz muy suave:
-Adonis partía a la caza del jabalí que por desgracia acabaría con su vida, Venus, conocedora del destino fatal, trata de impedir la marcha de su amado. Al morir Adonis, Venus crea una flor de su sangre, la anémona, muy bella, pero de breve vida, al igual que Adonis.

Al día siguiente organizó una cacería de jabalies con varios nobles de la ciudad y encargó un cuadro a Tiziano.