-¿Te puedo pedir un favor?
Siempre tenía una sonrisa.
- Sabes que si.
- Me gustaría que me llevases a dar de comer a las palomas.
Allí estaban ellas tranquilas como guijarros blancos sobre el suelo polvoriento, la plaza alegre con el sonido cristalino del agua gorgoteando de la fuente central, paseaba entre ellas y les iba echando migas de pan una a una, volaban agradecidas, su sonrisa demostraba felicidad con esta actividad tan simple de alguna forma me contagiaba esta felicidad.
De entre las mesas apareció imponente Daniela, la mujer mas guapa del mundo ( o lo que ella creía), se quedó mirando de hito en hito, como desplazaba la silla de ruedas con una sonrisa.
No podía imaginar que con la indiferencia con la que la trataba, tuviera sentimientos de algún tipo y esto la desmontaba totalmente, preferir estar dando comida a las palomas en lugar de entre sus brazos no entraba en su mente, acostumbrada como estaba a hacer doblegar las voluntades de cualquier tipo de hombre.
Se me acercó y con la voz mas sensual y despectiva jamás emitida dijo:
Nadie se explicaba que estaba pasando, de repente todos los alumnos de aquel Instituto, dejaron de hablar español.....
Los conflictos con los padres aumentaron, se vieron obligados a aprender el nálatac.
El Departamento de lengua estaba deshecho
De acuerdo con el relato bíblico, cuando las generaciones posteriores al Diluvio empezaron a construir una torre que llegaría hasta el cielo, su arrogante empresa fue destruida simple y definitivamente:
"El Génesis relata que "Dios confundió sus lenguas y los esparció sobre la faz de toda la tierra".
Milenios después de que la Torre de Babel fuera abandonada en una confusión lingüística, tomaron en cuenta la lección del Génesis. Un idioma común fue la piedra fundamental para la construcción de la nación. Que ese idioma sería el hebreo no había discusión.
El nálatac
La palabra hebrea nálatac se traduce como enseñanza, instrucción y estudio.
Todo empezó con la contratación interina de una joven profesora israelí de 26 años, en aquel centro de Secundaria, la dirección del Centro no evaluó que aquella mujer de tez morena, cuerpo escultural, ojos azules exóticos y muy claros, podía desestabilizar la vida de aquella pequeña ciudad.
Solo unos 24 chicos apuntados a esa nueva optativa 'Conocimiento básico del nálatac', empezó a herir las susceptibilidades de sus compañeras, luego el secretismo que se fue fraguando acerca de lo que en esas clases acontecía, nadie se explicaba el interés desmesurado por la asignatura que hacía que los alumnos en los pasillos se expresaran en esta curiosa lengua.
Quizás el hecho de que se produjo un enamoramiento masivo de adolescente, pintadas de palabras de esta curiosa lengua, en árboles, bancos de madera, paredes del centro, y el masivo abandono de novias por parte de los adolescentes apuntados en el curso, generó a su vez unos celos colectivos.
Le gusta llevar faldas muy cortas, dicen los afortunados que la han visto que sus piernas, son espectaculares, cuando borra la la parte superior de la pizarra y se encarama de puntillas, sus muslos morenos se tensan, el silencio se vuelve sepulcral, ni se produce un ruido, como la caída de un lápiz o una tos inoportuna, se acaba el proceso y se sienta tras la mesa, con lo cual se acaba el proceso que sume en inconsciencia mística al alumnado, con lo cual el autor de dicho ruido es increpado por sus compañeros.
Sus compañeros de profesión indignados pegan el oído a la puerta para intentar comprender como se produce tan mágico silencio.
Un alumno fue besado en la mejilla por responder un test, sus padres se quedaron preocupados porque estuvo tres días sin comer ni lavarse para que no desapareciera aquel aroma de su piel al margen del alud de envidia colectiva, pero entonces se produjo el fenómeno mas insólito en un Instituto, los alumnos empezaron a estudiar algo, alumnos asistentes o no a los cursos con la israelita empezaron a pasar noches enteras sin dormir estudiando por Internet esta curiosa lengua, los fines de semana las bibliotecas se llenaron de alumnos, pero eso si dedicados solo a esta asignatura, con las quejas respectivas de otros profesores que incluso se ofrecieron a besar a sus alumnos, sin obtener el mismo resultado, quizás los besos de otros profesores sexagenarios, no tuvieron el mismo éxito a pesar de su mas que probada sabiduría.
Padres y profesores dejaron de poder relacionarse con hijos y alumnos al desconocer la nueva lengua de comunicación, incapacidad y envidia se abrió paso y fue acusada de pertenecer a una secta y mantener relaciones con menores.
Todas las declaraciones de los alumnos eran idénticas. En nálatac por lo que ni jueces, fiscales o abogados entendían un pimiento y para su desgracia la única traductora también era la presunta culpable.
El Fiscal fue contundente:
"Mantener relaciones con un menor y aprovecharse de su autoridad como adulta y profesora"
La acusada está indignada.
"Son calumnias". Nunca he mantenido relaciones sexuales con alumnos. Solo les di atención y mucha ayuda, más allá de la que debo, para que pudiesen mantener el ritmo de la clase.
Su abogado (que también está enamorado secretamente de ella) afirma que todo es una treta organizada por una estudiante que perdió a su novio y se enamoró de su cliente, cuando la profesora se percató y cortaron su relación de amistad quiso vengarse inventando unas relaciones de sexo con el alumno.
El alumno fotografiado en el parque con la profesora, rompió a llorar en el interrogatorio, hablaba en nálatac puesto que se negaba a hablar en otra lengua y mediante un traductor Israelita por vía telemática pudieron comprobar que se había inventado una historia de cama y seducción para tener 'relevancia' entre sus compañeros, pero eso si confesó que la profesora le había ayudado en la asignatura en horario extraescolar. El resto de compañeros también mediante el intérprete confesaron que la profesora les había ayudado pero como máximo solo habían sido premiados con el cosquilleo que les producía un breve toque en el pelo.
La directora del Centro (que se moría en sus adentros por conseguir que sus alumnos la respetasen en clase igual que la nueva), aunque el hecho de que en su Instituto se hablase una lengua que nadie entendía, no le gustaba en absoluto, manifestó su apoyo relativo a la empleada.
-"Es una profesora muy disciplinada y siempre ha ayudado a sus alumnos, pero si la justicia demuestra que las acusaciones son ciertas acataremos el resultado".
Etiquetas: cuento
Lo que no esperaba era aquel desenlace....
Mientras ella recogía mi ramo de rosas rojas y la botella de cava al presentarme en su apartamento, me entregó dos guantes azules de boxing al tiempo que me dedicaba una sonrisa un tanto quebrada, creo que algo iba mal, el intercambio de regalos era algo incoherente, ¿se estaba burlando de mi?
-¿No cenamos primero?
-Para nada, tenemos que hacerlo con el estómago vacio. ¿no querrás vomitar durante el acto no?
Bueno, pensé que aquella era una forma de plantearse la cita al mas alto nivel, desde luego era una forma eufemística de plantearselo, pero no cenar primero lo vi un poco raro, pero poco a poco fui agradeciendo la decisión....
-Bueno pues vayamos a la acción entonces.
-Pero ¿Vas a hacerlo con esa camisa y ese pantalón de pinzas?. Toma aquí tienes un pantalón corto, tu irás de azul si te parece bien.
Me sorprendió tanta organización para montar un trío, para evitar malentendidos cada uno llevaría un pantalon de un color, me pareció buena idea, mientras ella se fue despojando poco a poco de su ropa, llevaba unas deportivas y se quedó en top-less con un pantalon elástico igual que el mio pero de color rojo, sus hermosos senos destacaban entre las curvas de sus caderas y se movían sugestivamente, esta visión fue eliminando mis consideraciones.
Detecté en su cara una muestra de compasión mientras se encintaba sus guantes de boxing rojos, la verdad es que la imagen era muy erótica, de modo que decidí seguir el juego y me puse el dichoso pantaloncito azul y los guantes, la verdad es que hacer el amor con guantes de boxeo se me hacía un poco difícil de entender, quizás sería una fantasía de la chica. ¿que vamos a hacerle?
Tampoco di demasiada importancia a que el salón estuviera curiosamente despejado, los muebles arrinconados en las paredes y la lampara parecía tener mas luz de la necesaria.
-¡Anda, pégame !
-¡ Pero que dices!¡Ni hablar! me dijiste que esto sería un trío. No quiero hacerte daño.
-¿Un trio?
Se rió misteriosamente y empezó a darme miedo.
-¡Tu mismo! ¡Pero te aseguro que es un trio!
En aquel momento se abrió una puerta y apareció su amiga, su estatura rozaba el 1,80 y estaba semidesnuda con el short rojo, pero sus brazos y abdominales marcados denotaban que era deportista.
-¡Venga dale ya, que me aburro! ¡Que empiece el trio de una vez!
Entonces empezaron a caerme golpes de todas partes, y cada vez que me quejaba, interpretaban que me lo estaba pasando bien y me arreaban mas, intenté defenderme pero aún fue peor porque era como si admitiese mi placer por aquella situación. Lo único que podía hacer era colocar los guantes para que no me dioeran en la cara.
Subimos por el sendero escarpado hasta el monasterio de San Pedro, mientras las rachas de viento de la Tramontana azotaban implacables, la vista era espectacular, en un recodo le dije.
-Espérame un momento, voy a hacer algo que no puedes hacer por mi, E. sonrió maliciosamente.
-¿Seguro que no?
Me aparté unos metros a un sitio resguardado de la vista del sendero, ya no podía aguantar mas, desabroché la bragueta, apunté distraído a unos matorrales, en pleno proceso de micción, desde atrás unas manos atraparon el pene, ella se había acoplado por detrás y ahora tenia mi miembro en sus manos.
-¡¡Vaaaa!! ¡Dejame probar! No seas carca, siempre he querido ver como va esta manguerita.
-¡No!, ¡para, para!
Y empezó a apuntar a la derecha a la izquierda, pero con el forcejeo se bajó la piel con lo cuál el chorrito perfectamente controlado se convirtió en un aspersor sin ningún tipo de control, al girarme para evitar males mayores, una racha fortísima de viento de frente nos inundó, en una de las situaciones mas violentas que jamás he vivido, la chica a la que apenas conocía estaba totalmente empapada por una lluvia dorada totalmente incontrolada.
Se hizo un silencio muy tenso en el que solo se podía oír el ulular del viento y pensé que esto era el final de una bonita historia. No podía ni mirarle, su vestido, su cara y su pelo totalmente lleno de gotitas doradas que colgaban alegremente y aún peor me imaginaba la mía. No había podido parar de mear y el resultado había sido catastrófico.
-Igualito que la lluvia dorada de Dánae
Rompió el silencio y afortunadamente su sonrisa se abrió paso entre las gotitas doradas.
-Si ahora entiendo lo que le pasó a Zeus.¿Te imaginas a Tiziano excitándose mientras pintaba a Dánae?
Dije yo para romper el hielo.
-No, la verdad es que me resulta muy lejano. Y no creo que se hubiera meado encima de la modelo para pintar su obra.
Una sonrisa muy dulce, apareció por fin bajando la mirada y la voz como un tanto azorada.
-No te preocupes la culpa ha sido mía.
E. ahora me mostró otra faceta, su lado menos frío, se sacó las gafas y alargó los brazos como un gato desemperezándose, sentí un cosquilleo muy dentro de mí.
El escote del fino jersey totalmente húmedo se ladeó un tanto, resbalando, dejándola con un hombro de piel muy blanca, casi como el del cuadro aquel que ella describió tan intensamente.
-Me ha excitado lo que nos ha pasado y me has hecho abrir los ojos sobre un detalle fascinante sobre el cuadro de Tiziano, acerca de Dánae. ¿Conoces la historia?
-Pues no.
-Es que para comprender el detalle que acabo de descubrir, necesitas saberla. Lo importante es que la lluvia dorada que cae sobre el sexo de la Dánae (en griego Δανάη, “sedienta”)
Zeus estaba loco por ella. Al ser un Dios poderoso, hubiese podido raptarla sin ningún problema, pero quería mantener el secreto, evitando que se enterara su esposa Hera.
Todo ocurrió en una noche estrellada...Dánae yacía desnuda en su lecho, mientras soñaba con la ansiada libertad, cuando apareció Zeus a través de una rendija e inmediatamente se transformó en una suavísima lluvia dorada, se transformó en su propio semen, que cayó sobre la doncella.
Así, gota a gota, entró Zeus en el cuerpo desnudo y asustado de Dánae, patidifusa ante tan importante visita. Aquellas gotas doradas, cual cálido, perfumado, luminoso y vibrante abrazo, lograron el lascivo propósito del dios, la posesión de la hembra, y, de paso, introdujeron en el impúdico vientre femenino la semillita de una nueva vida: la del futuro héroe Perseo.
-Interesante historia, fascinante.
Bajamos al pueblo y al entrar en el bar nos miraron de arriba a abajo, de modo que disimuladamente entramos en el lavabo para adecentarnos un poco.
Pedimos unas cervezas y unos pequeños bocadillos que nos cobraron por adelantado, supongo que por nuestro aspecto, estaban deliciosos, mientras hablábamos, mordisqueábamos y dabamos pequeños tragos, disfrutando de aquella conversación.
-Resulta que hoy gracias a ti he descubierto algo nuevo... es que…verás, (Se notaba que tenía ganas de contarlo y se atropellaba a si misma al hablar, estaba visiblemente emocionada).
-La diosa está tumbada así ¿no? Preparada para recibir la lluvia dorada.
E. atrae hacía si otra de las pequeñas sillas de madera, se recuesta entre las dos sillas imitando la postura de Dánae. Yo busco la imágen en el móvil y asiento con la cabeza.
Etiquetas: dánae , lluvia dorada , relato , Zeus

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